En un contexto marcado por la creciente demanda de viviendas en Mendoza, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) ha reforzado su plan de acción para el corriente año, reafirmando su compromiso con la reducción del déficit habitacional. En diálogo con FM Vos 94.5, el titular del organismo, Gustavo Cantero, hizo un balance de gestión del 2024 y dijo que trabajan constantemente para poder brindarles mejores oportunidades a todos los mendocinos.
«Todos sabemos que el 2024 fue un año difícil porque los fondos nacionales prácticamente no llegaron. No obstante, gracias a la administración ordenada que ostenta la provincia, nos pudimos organizar y reprogramar las obras. Lo bueno es que nunca se frenó el avance de las mismas. Se entregó la cantidad de viviendas que estaban estipuladas y siguió en marcha con más de 3600 casas. Así que para el IPV el año que se fue ha sido muy bueno, porque además trabajamos en procesos de recupero y de deudas», sintetizó Gustavo Quintero al principio de la entrevista.
«La idea es que el recupero de las cuotas sirva para financiar las políticas de vivienda a largo plazo. Seguramente esa es la forma para que el funcionamiento sea sostenible. Lo que pasa es que son años de arrastre. Nosotros siempre trabajamos tratando de darle a la gente una mejor calidad de vida. Hay que seguir sosteniendo el sistema. Los gobiernos que asuman a futuro, independientemente del color partidario, deberían continuar con esta línea de pensamiento», añadió.
Después, se refirió directamente a la evolución del déficit habitacional en la provincia. «Es complicado. Más si se toma solamente la figura del Estado para tratar de solucionarlo. El déficit se soluciona de forma conjunta entre el sector público y privado. El Estado debe funcionar de rueda de auxilio para las familias que no pueden acceder a un crédito en las entidades financieras, y los bancos otorgar créditos a los sectores medios», observó Cantero.
«Las políticas de vivienda son recupero a largo plazo, eso es algo a lo que los bancos argentinos no están acostumbrados. Es todo un proceso cultural que también hay que transformar. Las entidades bancarias deberán cambiar su mentalidad y la gente tiene que entender que las casas no se regalan, sino que hay que pagarlas. Sabemos que cuestan mucho y para las familias no es fácil. Solucionar este tema lleva bastante tiempo. Nosotros estamos haciendo el esfuerzo, mantenemos reuniones con los bancos para ver si se pueden flexibilizar las tasas de interés y los requisitos para acceder a los créditos. En febrero o marzo vamos a tener novedades», adelantó.
Por último, resumió los proyectos que ha puesto en ejecución el IPV en el sur de Mendoza. «En San Rafael tenemos en ejecución 271 viviendas, 87 en General Alvear y cerca de 20 en Malargüe. Las mismas se realizan a través de la operatoria Mendoza Construye Línea 1, en la cual se trabaja conjuntamente con los municipios. Estos aportan los terrenos y servicios, mientras que el IPV el resto. Finalmente, está la operatoria IPV Mi Casa donde el beneficiario hace un aporte del 10 o 15 % del total de la vivienda previo a la entrega. Tenemos que seguir trabajando de esta forma para alcanzar un círculo virtuoso fortalecido por acceso a los créditos bancarios. Hay que trabajar con modelos en términos de recupero y no de regalo. El plan debe ser sostenible a través del tiempo», concluyó.







