Mientras hay incertidumbre sobre lo que sucederá con el futuro del INTA en Argentina por los planes de “modernización” anunciados por el estado, el Instituto sigue sumando apoyos en su trabajo y hay temor por el ajuste que se pueda aplicar sobre el mismo.
En el Sur Mendocino hubo un fuerte aval al trabajo realizado por el INTA Rama Caída por parte de las Cámaras Empresariales de San Rafael, Alvear y Malargüe, mientras que a nivel provincial fueron varias las entidades e instituciones intermedias que pidieron que se “revean” las políticas de ajuste al organismo.
Es que en sectores de ruralidad el trabajo del INTA es más que significativo. En nuestra región abarca una importante cadena del agro, la ganadería, la fruticultura, vitivinicultura, apicultura y más.
Esta mañana también lograron un respaldo del sector político. Es que los integrantes de la Estación Experimental Rama Caída participaron de una exposición en el legislativo local donde se destacó la importancia de la institución para la producción sanrafaelina.
Los concejales de los diferentes espacios políticos participaron en el “meeting” donde pudieron interiorizarse sobre las diferentes labores de la institución y el fuerte impacto que tiene su trabajo en la comunidad sanrafaelina.
Una de las grandes preocupaciones tiene que ver con la reducción de personal. A nivel provincial ya aceptaron el “retiro voluntario” una veintena de personas, y dos de ellos corresponden al sur.
A nivel provincial trabajan unas 200 personas en el organismo divididas en las estaciones experimentales de Luján de Cuyo, La Consulta (San Carlos), Rama Caída (San Rafael) y Junín.
La gran preocupación es que la reducción de personal y la venta de tierras y propiedades puedan poner en riesgo el trabajo del INTA, fundamental para el agro local.


