El primer semestre no fue nada bueno para la mayoría de los sectores industriales del país. De hecho, el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre la actualidad económica de las pymes industriales, señala que en su gran mayoría tuvieron que tomar medidas para reducir sus gastos.
La determinación que optaron las pequeñas y medianas empresas ante la recesión, fue la reducción de gastos operativos, con el 37,7%, seguido por la diversificación de productos, con el 22,6% y la reducción de horas laborales para el personal, con el 20,7%.
Los datos surgen del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) que elabora esa entidad, con una muestra que alcanzó a 420 industrias pyme a nivel federal.
«El sector registró una nueva caída interanual que rondó el 20,4 % en junio. Evidentemente hay factores que no se estabilizan. No se puede pegar el salto a un punto de inflexión», declaró a FM Vos 94.5 el vocero de CAME Salvador Femenía.
Después, marcó cuáles son los sectores industriales que sienten con mayor impacto los efectos de la recesión. «Los seis segmentos manufactureros del segmento pyme tuvieron fuertes caídas en la comparación anual, siendo los más afectados Papel e Impresiones (-31,5%) y Químicos y plásticos (-30,3%). El sector Metal, maquinaria y equipo, y Material de transporte tuvo una merma importante en la actividad. En este caso se trata de un rubro transversal a otras industrias. Inclusive el rubro Alimentos y bebidas registró una caída de 17,4% anual a precios constantes en junio y de -4,8% en la comparación mensual. Para el primer semestre del año acumula una baja de 16,7% anual. Todos los núcleos del consumo han caído con bastante fuerza», subrayó.
Luego de brindar esos datos, el vocero de CAME manifestó que esta contracción en el consumo impactó de forma directa en la producción de las industrias. «En cuanto a las medidas que tomaron las industrias en los últimos 6 meses para adaptarse al contexto, el 37,7% de las empresas afirmó haber reducido gastos operativos, el 22,6% dijo haber diversificado los productos y otro 20,7% redujo las horas laborales. Los costos de las tarifas y el combustible también inciden mucho en la logística. Los costos fijos son cada vez más difíciles de financiar. La rentabilidad no está alcanzando para afrontar los gastos», demostró Femenía durante la entrevista.
«Se destaca que el uso de la capacidad instalada descendió más de 10 puntos porcentuales en junio, ubicándose en apenas 60,1%. Este cambio refleja la compleja coyuntura que atraviesa el sector. Hay menos gente en sus puestos de trabajo», agregó en torno a la complicada situación que se está atravesando.
Por otra parte, dijo cuáles son las expectativas que tiene el sector tras la aprobación de la Ley Bases. «Se necesita el ingreso de capitales a través de procesos genuinos de inversión. Esto no se va a dar inmediatamente, todavía faltan varios puntos reglamentar. Hasta el momento se fijó la moratoria fiscal y el blanqueo de capitales. Quizás esto impacte en la macroeconomía e indirectamente en la microeconomía. Precisamos que haya un punto de quiebre y arrancar. Hay industrias que están muy complicadas”, aclaró Salvador Femenía.
«La reducción de los impuestos le agregaría al sector bastante competitividad. En septiembre se va a rebajar 10 puntos el impuesto País, eso va a lograr una mejora sustancial en el tipo de cambio. El gobierno nacional prometió a fin de año eliminarlo definitivamente. El estímulo a la demanda interna y los créditos blandos también son herramientas importantes para reactivar a las pequeñas y medianas empresas», expresó al final de la entrevista.







