La presidenta de la comisión administradora del museo explicó que aumentaron las visitas durante las vacaciones, pero advirtió sobre los altos costos de mantenimiento y la necesidad de recuperar colaboradores.
El Museo Narciso Sosa Morales atraviesa una etapa de mayor movimiento turístico, con la llegada de visitantes de distintos puntos y delegaciones vinculadas al patrimonio, aunque desde la institución remarcan que uno de los principales desafíos continúa siendo el sostenimiento económico del espacio.
Clara Otaola, presidenta de la comisión que administra el museo, contó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que durante los últimos días se incrementó la actividad en la Villa 25 de Mayo. “Hay mucho movimiento, sobre todo a partir de esta semana. Estuvimos bastante más ocupados recibiendo turistas que nos han venido a visitar”, explicó.
Además, destacó que recientemente recibieron a una delegación de la Municipalidad de Malargüe integrada por representantes del área de Cultura y Patrimonio, quienes recorrieron distintos espacios históricos de San Rafael.
Sin embargo, detrás de esa actividad aparece una preocupación central: los costos necesarios para mantener abierto el museo. Otaola explicó que la institución depende de los ingresos por entradas y de la colaboración de sus socios para afrontar los gastos cotidianos.
“Con la cuota o con el aporte de las entradas lo que hacemos es pagar los servicios, básicamente la luz, el agua y el gas”, señaló. En ese sentido, remarcó que la situación energética representa una dificultad importante porque la Villa 25 de Mayo no cuenta con gas natural.
“En la villa no tenemos gas natural, entonces el costo que tenemos para calefaccionar el museo es multiplicado por 10 de lo que le cuesta a una persona en San Rafael”, afirmó.
La responsable del museo detalló que actualmente una garrafa tiene un valor aproximado de $33.000 y una duración estimada de cinco días, mientras que un tubo de gas ronda los $120.000. “Y para mantener templado el lugar hay que tener todo prendido, eso que ahorramos y economizamos bastante, lo más que podemos”, explicó.
Frente a este escenario, Otaola destacó que la cuota de los socios continúa siendo accesible, aunque reconoció que cuesta mantener la regularidad de los aportes. “Nos está costando un poco, sobre todo la gente quiere participar, quiere colaborar con el museo, porque entiende que es una entidad que beneficia a la educación, al cuidado patrimonial y a la identidad de San Rafael”, expresó.

La comisión dejó atrás el sistema tradicional de cobradores y comenzó a comunicarse directamente con los socios mediante mensajes y transferencias bancarias. “Hoy cambió todo eso, también cambió la disponibilidad de efectivo, casi ya nadie tiene efectivo en la billetera, todo el mundo está con billeteras virtuales”, indicó.
Desde la institución solicitaron a quienes ya colaboran y a quienes quieran sumarse que estén atentos a los contactos oficiales. El teléfono del museo es 260 4548580 y el alias habilitado para transferencias es museo1805, a nombre de la secretaria de la entidad. El número es en referencia al año de fundación del fuerte histórico.
Además, Otaola contó que trabajan en distintos proyectos para mejorar las instalaciones. Uno de ellos es la colocación de paneles solares que fueron donados, pero cuya instalación todavía debe concretarse.
“Estamos trabajando en conseguir la donación para la instalación de estos paneles, que sería una gran solución para nosotros”, explicó. La idea es reducir los costos energéticos y mejorar las condiciones del edificio tanto durante el invierno como en el verano.
Finalmente, remarcó que todo el trabajo se sostiene con el compromiso voluntario de quienes integran la comisión. “Estamos todos voluntariamente trabajando para mejorar las condiciones del museo, poder brindar un mejor servicio y seguir sosteniendo nuestra misión que es la de difundir el patrimonio cultural de San Rafael”, concluyó.



