Hoy se conmemora el Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas y, por ello, días atrás la Iglesia Católica publicó un duro comunicado responsabilizando al gobierno mileísta por el avance del narcotráfico y el “retiro del Estado” de los barrios vulnerables.
En una fuerte declaración, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) advirtió sobre la caída del presupuesto para financiar programas de prevención de consumo, lo que se refleja en el abandono de obras de infraestructura y de programas que acompañan a los jóvenes en situación de riesgo.
“Si el Estado se corre, entra el narcotráfico”, advirtieron los obispos, al describir un problema grave que el país arrastra desde hace varios años y que el desfinanciamiento de obras y programa coloca a los narcos al frente de “una suerte de Estado paralelo”, en el que ofrecen a los jóvenes “una vida corta pero aparentemente mejor, a cambio de su dignidad, su libertad y, muchas veces, su vida”.
“Cada vez son menores los resultados porque crece la demanda. En los comedores hay más gente y pertenecen a la clase media empobrecida en este último tiempo. Muchos chicos transitan un tratamiento y no pueden ser socorridos como antes, la contención es clave”, planteó el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, vocero de la CEA.
Fuentes del Episcopado advirtieron que hay un impacto muy fuerte en las obras de prevención de las adicciones, a lo que se suma el atraso de fondos que enviaba el Sedronar y el abandono de obras de infraestructura y de programas que acompañan a los jóvenes en situación de riesgo.
Sin ir más lejos, en San Rafael existe una delegación del Sedronar que, al igual que ocurre en el resto del país, sufre el embate de la “motosierra” de Milei. Y pensar que el avance del narco sobre los barrios vulnerables -esta semana fue muy figurativa- es algo lejano y ajeno a nuestro departamento es no conocer la realidad o estar viciado de fanatismo.




