El paso Cristo Redentor lleva, en lo que va de esta temporada, cerca de 60 días cerrado por el estado del tiempo, imposibilitando el normal tránsito hacía Chile. Hay una inmensa cantidad de camiones varados en Mendoza e incluso en otras provincias, a la espera de que mejore la situación y se habilite el viaje. Las pérdidas son millonarias y no se tiene un horizonte claro sobre cuándo podrá volver todo a la normalidad.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el coordinador del paso, Daniel Galdeano, señaló que a pesar de estar ya en septiembre, la situación continúa siendo crítica. “Está nevando, tenemos habilitado solamente hasta Puente del Inca, y estamos esperando que el tiempo vaya mejorando porque ha sido un año sumamente atípico, vamos a cumplir 60 días con el paso cortado; 18 días fueron en el primer temporal, cuando quedamos con dos metros de nieve que se transformaron en agua y provocaron los socavones en la ruta 60, lo cual es una cuestión totalmente ajena; después tuvimos la nevada más grande de los últimos 20 años y también se dificultó del lado chileno, con mayor extensión que en el nuestro para la limpieza; y así sucesivamente, se fueron dando circunstancias y hoy todavía estamos con meteogramas que, si bien no son tan intensas como las marcan, son nevadas al fin y la finalidad nuestra es entregar una ruta transitable y segura, y lamentablemente tenemos que tomar la decisión de tener un paso cerrado, lo que perjudica no solamente a los camioneros y transportistas, sino a los quieren hacer turismo y, obviamente, a la economía nacional y provincial, porque realmente son muchos días en los que no se puede para mercancía”, dijo.
A diferencia de otros años, en esta coordinación se implementaron las “alertas tempranas”, lo que significa que cuando los meteogramas marcan varios días de nevadas que dejarán probablemente inhabilitado el paso, automáticamente la Dirección General de Aduanas deja de documentar, lo que desalienta el ingreso de camiones. Eso ayudó a que disminuyera la cantidad de camiones varados, con camioneros habitando lugares realmente inhóspitos.
Ante estos perjuicios económicos para el país, es cuando más se pone en evidencia la importancia de la construcción del paso de baja altura Las Leñas, ubicado en El Sosneado, que por sus condiciones naturales estaría habilitado todo el año. Esperemos que las autoridades provinciales y nacionales argentinas activen nuevamente el proyecto y no sea solo una mera idea irrealizable.







