Durante los dos primeros meses del 2025, el Paso Internacional Pehuenche registró un notable aumento en su flujo vehicular, duplicando las cifras respecto al mismo período del año anterior.
Según datos del Servicio Nacional de Aduanas de Chile, entre enero y febrero pasaron por el paso fronterizo 25.418 vehículos particulares, 100 buses y 157 camiones. En contraste, durante los mismos meses de 2024, se habían contabilizado apenas 12.375 vehículos particulares, 51 buses y 79 camiones.
Este crecimiento significativo refleja el creciente interés de los argentinos —en especial los mendocinos— por cruzar a Chile a través del sur provincial.
Uno de los principales motivos es el turismo de compras, que se ha vuelto tendencia en medio de la diferencia de precios y la conveniencia de acceder a productos chilenos a valores más competitivos.
El flujo fue tan intenso en determinados días que se registraron largas filas y demoras de varias horas para cruzar desde San Rafael o Malargüe hasta la región del Maule.
Talca, San Clemente y otras localidades chilenas recibieron una gran afluencia de visitantes argentinos que aprovecharon la temporada estival para vacacionar, comprar o simplemente disfrutar de las playas del Pacífico.
Otro factor que impulsó esta alternativa fue la intención de muchos viajeros de evitar las aglomeraciones en el Paso Los Libertadores, que suele presentar extensas demoras, especialmente durante el verano.
En este contexto, el Pehuenche —que conecta el Sur de Mendoza con la región del Maule— se consolida como un paso ágil y menos congestionado.
CAMIONES Y COLECTIVOS
Además del turismo, el tránsito de camiones también mostró un leve incremento, lo que sugiere una lenta pero constante incorporación del paso en el circuito del comercio bilateral.
Aunque todavía está lejos de competir con otros corredores internacionales en términos de volumen, su potencial sigue creciendo, en especial si se considera la infraestructura que ha ido mejorando en ambos lados de la cordillera.
El Paso Pehuenche no solo está ganando protagonismo como corredor turístico y comercial, sino que también representa una oportunidad estratégica para el sur de Mendoza, que ve en él una vía de integración y desarrollo.
Las estadísticas de este verano 2025 son una clara señal de que su rol en la conectividad entre Argentina y Chile está en plena expansión.







