El mismo día en que el papa Francisco rezó «por tantos inocentes que están pagando la locura, la locura de todas las partes, porque la guerra es una locura y nadie en una guerra puede decir: `no, yo no estoy loco»’, el patriarca ortodoxo ruso Kiril le informó que no se reunirán, tal como estaba previsto, a mediados de septiembre en el marco de la conferencia de religiones del mundo que tendrá lugar en Kazajistán.
«El santo patriarca no participará en el trabajo del congreso. Y, por tanto, no se prevé un encuentro allí con Bergoglio», comunicó el metropolita Antoni, el «canciller» de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR).
Además, recordó que, después de suspender de manera unilateral los preparativos de una reunión, el Vaticano no les presentó «ninguna propuesta» sobre un posible cara a cara «en otra fecha o lugar».
En su momento, Kiril, que mantiene una estrecha relación con el presidente Vladimir Putin, llamó a la población en sus homilías a cerrar filas con el Kremlin y el Ejército rojo en su guerra santa con el Anticristo, es decir, el gobierno ucraniano y sus patrocinadores occidentales.







