Desde que se dio origen a un nuevo régimen internacional a mediados de la década de 1940, la economía argentina logró crecer por más de cinco años consecutivos sólo en dos períodos: entre 1964 y 1974, y entre 2003 y 2008. Desde entonces, el país atravesó 17 episodios recesivos que suman un total de más de 25 años de contracción de la actividad: hubo una recesión cada tres años.
Argentina es, junto con la República del Congo, el país que ha experimentado la mayor cantidad de años en recesión desde 1960. El dato surge de un informe elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), titulado «Exportar para crecer», publicado en septiembre de 2019, es decir, antes de la pandemia.
A pesar de las distintas recetas económicas aplicadas en los últimos 40 años, los sucesivos gobiernos no lograron sentar las bases para que la Argentina experimentara períodos de crecimiento sostenido de su economía. Así las cosas, el bienestar general de la mayoría de la población ha sido más bien una excepción en la historia nacional.
En 1983, el economista Marcelo Diamand bautizó como «el péndulo argentino» a las políticas económicas de nuestro país que, a partir de los años 50, mostraron siempre una oscilación entre dos corrientes antagónicas: la corriente expansionista o popular y la ortodoxia o el liberalismo económico. Al parecer, esa oscilación no hizo más que aportar más dificultades a una organización social y económica que no encuentra caminos para mantener una razonable estabilidad de los precios a largo plazo.
Las crisis económicas vuelven en forma periódica, a veces con distintos ropajes pero siempre con los mismos protagonistas: aceleración de la dinámica inflacionaria, escasez de dólares, remarcaciones, el fantasma siempre presente de la devaluación y –como ahora- el FMI. Saludable sería que los próximos años y las próximas administraciones dirigenciales muestren una realidad en la que los argentinos no sigamos sintiendo el vértigo de una economía casi siempre cercana al abismo.




