Oriunda de Francia, el Pinot Noir encontró en la Patagonia uno de sus lugares predilectos en el mundo para afincarse. Pese a esto su mayor presencia está en Mendoza y San Rafael se ubica entre los principales productores del país.
Mendoza es la provincia que más superficie tiene de esta variedad con 1.427 ha (73,7% del total del país). Le siguen en importancia dos provincias de la Patagonia: Neuquén con 239 ha (12,4%) y Río Negro con 113 ha (5,8%).
Más atrás se ubican Chubut, San Juan y Córdoba. En la provincia de Chubut es la variedad más cultivada ocupando el 38,7% del total de vid.
En territorio mendocino la mayor concentración de Pinot Negro se encuentra en los departamentos del Valle de Uco que concentran el 72,5% de la producción provincial.
La tabla la lidera Tupungato con 552 hectáreas (38,6%) y lo sigue Tunuyán con 313 (21,9%). Más atrás se ubican San Carlos con 171, Luján de Cuyo con 159 y San Rafael con 145. En el resto de Mendoza ningún departamento supera las 100 hectáreas.
Un dato a tener en cuenta es que el departamento de Añelo en Neuquén es el tercer productor a nivel nacional con 218 hectáreas implantadas.
Con estos números San Rafael se ubica en el sexto lugar a nivel nacional de hectáreas cultivadas con esta variedad.
ELEGANTE PERO DIFICIL
Pinot Negro es uno de los cepajes de mayor antigüedad y está presente en todo el mundo, sobre todo en regiones frías, aunque está asociada especialmente a la región francesa de Borgoña
Esta variedad se usa para la elaboración de vinos espumosos en la región de Champaña y en otras regiones vitivinícolas (San Rafael es una de las más importantes de este tipo en Argentina).
Se considera que produce algunos de los vinos más elegantes del mundo, aunque es una variedad difícil de cultivar y de vinificar.







