La iniciativa fue aprobada recientemente y busca reconocer el legado de uno de los grandes formadores deportivos de San Rafael. Su hija Adriana recordó su trayectoria y destacó el cariño que aún conservan generaciones de alumnos y deportistas.
La decisión de imponer el nombre de Sebastián “Poroto” Torres al Polideportivo 1 de San Rafael representa un reconocimiento a una de las figuras más importantes en la historia del deporte sanrafaelino. A 25 años de su fallecimiento, el recuerdo de quien dedicó gran parte de su vida a la formación de niños, jóvenes y deportistas continúa vigente en la comunidad.
La noticia fue recibida con profunda emoción por su familia. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, su hija Adriana Torres expresó el orgullo que significa este homenaje y repasó la extensa trayectoria de su padre en distintas disciplinas e instituciones deportivas del departamento.
“Claro que sí, un orgullo muy grande y una admiración profunda hacia quien fue mi padre, mi mentor, mi guía en tantas cosas, porque también fui su alumna”, expresó.
Al recordar sus orígenes, Adriana contó que Sebastián Torres llegó a San Rafael junto a su familia desde Entre Ríos. Su padre, militar, había sido trasladado al departamento y fue aquí donde comenzó a desarrollar una carrera que dejaría una profunda huella en el deporte local.
“Él comienza a trabajar en el Campo de Deportes, siempre rodeado de gente joven, de niños. Era un nadador muy bueno del río Paraná, entonces quiere darle continuidad a esa labor, de poder formar su grupo de natación”, relató.
Si bien la natación fue una de sus grandes pasiones, su trabajo trascendió ampliamente esa disciplina. Según recordó su hija, Torres impulsó numerosas actividades deportivas y siempre buscó generar nuevos espacios para la práctica y el crecimiento de los jóvenes.
“Siempre él quería expandir el deporte”, afirmó Adriana al describir el espíritu que guiaba cada uno de sus proyectos.
A lo largo de los años participó activamente en disciplinas como vóley, waterpolo, atletismo y boxeo, además de colaborar en la formación de guardavidas y en múltiples iniciativas vinculadas al desarrollo deportivo de San Rafael.
Uno de los aspectos menos conocidos de su trayectoria estuvo ligado al Pentatlón de San Rafael. Adriana recordó que su padre integró los primeros equipos organizativos de la tradicional competencia.
“Cronometrista y también participó como un formador de la natación”, señaló al referirse a su participación junto a referentes históricos como Tico Russo y Chacho de la Reta.
La labor de Sebastián Torres también se extendió a distintas instituciones deportivas del departamento. Trabajó en el Tenis Club junto a Néstor Giménez, tuvo participación en Club Deportivo Argentino y también desempeñó funciones en el Club Banco Nación, donde incluso llegó a ocupar tareas de conducción.
“Tuvo un recorrido bastante extenso en todo lo que fue su camino deportivo. Era un líder”, destacó su hija.
Entre los recuerdos familiares aparecen también los vinculados a la construcción del Polideportivo Número 2, una de las obras deportivas más importantes de San Rafael.
“Yo recuerdo cuando contaba que fue el intendente Mercado el que le pidió acompañarlo a buscar el dinero cuando se pidió para el proyecto de la formación de ese gran Polideportivo Número 2”, recordó.
La familia conserva fotografías y registros de aquellos primeros años de la obra. “Tenemos fotos, muchos recuerdos lindos de los comienzos, cuando eran los cimientos de ese Polideportivo 2”, agregó.
Torres también tuvo un rol central en la organización de importantes eventos deportivos. Entre ellos se destaca un Campeonato Nacional de Vóleibol que reunió delegaciones de todo el país y que marcó una época para el deporte sanrafaelino.
“Él fue el director también del evento del Nacional de Voleibol en esa época. Toda nuestra familia participó ahí en ese evento que fue maravilloso”, comentó Adriana.
Más allá de los cargos y responsabilidades que ocupó, quienes lo conocieron coinciden en destacar su vocación de servicio. Su hija remarcó que gran parte de su tarea estuvo impulsada por una convicción personal y no por intereses económicos.
“Era una persona que lo dio todo. Vocacionalmente esas horas no se las pagaban. Él daba mucho por el deporte gratuito también, que eso es algo que a mí me enorgullece de mi padre”, afirmó.
Durante los últimos años, exalumnos, colegas y deportistas impulsaron distintas acciones para mantener viva su memoria. Ese reconocimiento quedó reflejado en un encuentro realizado el año pasado, donde numerosas personas compartieron anécdotas y recuerdos.
“Muy vivo el recuerdo, el cariño y el respeto de sus alumnos. Eso para mí tiene un alto valor”, expresó emocionada.
Respecto al proyecto que finalmente derivó en la imposición de su nombre al Polideportivo Número 1, Adriana agradeció especialmente a quienes impulsaron la iniciativa.
“Me gustaría agradecerle en especial a Sergio Miranda, a Héctor Montedo y a Oscar Giménez, porque ellos también fueron los impulsores del proyecto”, manifestó.
Por el momento no existe una fecha confirmada para el acto oficial de imposición del nombre, aunque la familia ya participó de la sesión donde fue aprobada la iniciativa.
Mientras esperan la ceremonia, el reconocimiento ya representa una enorme satisfacción para quienes compartieron la vida y el trabajo de Sebastián Torres. Para Adriana, el homenaje trasciende el plano familiar y se convierte en una reivindicación de los valores que su padre promovió durante toda su trayectoria.
“Que siga el deporte súper expandido y llevando a todos esos niños que por ahí no encuentran su propósito. El deporte nos pone en lugares muy hermosos, muy significativos en nuestra vida”, reflexionó.
Y concluyó: “Este homenaje a mi padre fue un vivo reflejo de la unidad sostenida en el tiempo de esas personas. Ojalá el deporte siga siendo con esos valores bien fuertes para toda la humanidad, nuestro San Rafael”.







