El escenario político de la provincia de Mendoza definió una pieza clave en su tablero partidario con vistas a la reconfiguración electoral hacia 2027. Tras alcanzar un consenso entre las diferentes líneas internas, el partido Propuesta Republicana (PRO) formalizó la continuidad de su conducción, ratificando a Gabriel Pradines para un segundo mandato consecutivo en la presidencia del sello local.
El dirigente, alineado con el liderazgo nacional de Mauricio Macri, analizó las complejas coordenadas de la actualidad política. Asimismo, desmarcó formalmente al partido de una alianza orgánica con la administración de Javier Milei, ratificó la convivencia metodológica con el frente oficialista Cambia Mendoza tras los comicios de Luján de Cuyo y trazó un crudo diagnóstico sobre el estancamiento económico mendocino, advirtiendo de forma tajante que la industria vitivinícola tradicional arrastra una crisis global de consumo que obliga a una urgente diversificación productiva.
La renovación de autoridades partidarias se alcanzó mediante un entendimiento que busca replicar el modelo de modernización estatal desarrollado en el principal bastión municipal del PRO mendocino. «Logramos una renovación de energía muy importante para arrancar esta etapa unidos, tras arribar a un acuerdo entre todas las partes para que continúe conduciendo el partido. Este consenso nos permite desenfocar el debate interno y concentrarnos plenamente en nuestro sueño utópico: llevar el modelo de gestión del PRO a cada rincón de la provincia. Queremos exportar esa semillita que sembramos en Luján de Cuyo, caracterizada por un Estado moderno, eficiente y desburocratizado, para ponerla en práctica en todos los estados municipales y en el propio Ejecutivo provincial», comentó Gabriel Pradines, presidente del PRO de Mendoza, en FM Vos 94.5.
«Respecto de nuestra relación con el frente Cambia Mendoza, a raíz de la experiencia electoral que transitamos en febrero en Luján, hemos consolidado una convivencia madura. Nos une un objetivo superior y un compromiso irrenunciable con la ciudadanía. Evitar que el populismo vuelva a gobernar, con nombres y apellidos claros como el de Axel Kicillof a nivel federal. Caminamos un sendero de acuerdos de cara a lo que vendrá después de 2027, manteniendo diferencias metodológicas sanas que enriquecen la gestión, pero sabiendo que aportamos una mirada totalmente distinta para expandir la provincia», amplió.

Distancia institucional con Milei y el rol de Mauricio Macri
Frente al debate sobre la fusión o el cogobierno con La Libertad Avanza, la conducción del PRO mendocino delimitó con firmeza las fronteras partidarias y alerta sobre la falta de confianza institucional. «Es fundamental aclarar la situación actual a la opinión pública: hoy el PRO no tiene una alianza de gobierno con la administración nacional de Javier Milei. Lo que poseemos es un compromiso ético con la ciudadanía para sostener el cambio estructural que el país votó, y es lo que hemos demostrado en el Congreso en estos últimos dos años y medio. Nosotros jamás seremos los culpables de un regreso del populismo; cuando el kirchnerismo gobernaba, éramos los únicos que advertíamos en soledad que ese no era el rumbo correcto para el país», recordó Pradines.
«Nuestro rol va a seguir siendo el de marcar el camino, pero hoy el Gobierno nacional no está escuchando nuestros consejos ni aprendiendo de los errores de nuestra anterior gestión. Esa falta de apertura está generando una complejidad institucional bastante importante, afectando el índice de confianza y transparencia. Al no despertar esa certeza jurídica, persiste una incertidumbre macroeconómica que impacta de lleno en la diaria de los argentinos, traduciéndose en una severa caída del consumo por falta de inversiones reales», reflexionó.
«En este escenario, Mauricio Macri no está pensando en una candidatura personal, lo ha dicho mil veces; su única preocupación es que el país salga adelante, bancando los trapos institucionales incluso a pesar de los constantes destratos de La Libertad Avanza», añadió.
El declive de los 12 años y el debate por la matriz productiva en Mendoza
La conducción partidaria corre el velo de las estadísticas oficiales y convoca a un gran acuerdo multisectorial con el objetivo de frenar el achatamiento generalizado de los indicadores macroeconómicos locales. Según el entrevistado, el punto de partida de este análisis se centra en el estancamiento estructural que afecta al territorio. «Mendoza arrastra entre 12 y 13 años sin registrar crecimiento económico real en su Producto Geográfico Bruto», precisó el presidente del PRO, Gabriel Pradines, marcando una meseta productiva que se extiende por más de una década y que impide la generación de empleo genuino en el sector privado.
«Este congelamiento de la actividad tiene un correlato inmediato en la administración del Estado, manifestándose como un marcado impacto en los servicios. La falta de expansión genuina de las cuentas públicas y de la recaudación fiscal genera un inevitable efecto, deteriorando de manera progresiva la capacidad presupuestaria del Estado provincial para prestar con total eficiencia los servicios públicos básicos y esenciales como la salud, la educación y la seguridad ciudadana. El desafío hacia adelante es hacer que nuestra provincia crezca ampliando nuestra matriz productiva», declaró el líder del PRO en Mendoza.
El dilema vitivinícola: Sostener la tradición sin fundar la economía
Finalmente, Pradines abordó uno de los debates más sensibles de la cultura mendocina, proponiendo desmitificar el futuro del vino y capitalizar sus derivados como el turismo internacional. «Hay que animarse a tocar una fibra mendocina muy sensible y decir las cosas con cruda honestidad. La verdad es que la crisis del sector vitivinícola va a ser cada vez más profunda porque la gente, a nivel global, consume cada vez menos vino. La tendencia a la baja en el consumo de alcohol y de vino en particular lleva más de 30 años en todo el mundo y no la vamos a revertir con campañas de promoción local o forzando poner botellas en las mesas de los restaurantes», expresó Gabriel Pradines.
«La dirigencia política y empresarial debió visualizar este panorama hace décadas para preparar el recambio y diversificar la matriz, pero parecemos una empresa que se está fundiendo por empecinarse en vender el mismo producto desde hace décadas», coincidió el entrevistado.
«Lo que sí debemos salvar y potenciar es el fenómeno colateral. Gracias a la industria del vino y a nuestra Fiesta de la Vendimia, Mendoza consolidó un sector turístico de relevancia internacional que nos posiciona como la plaza más atractiva de la Argentina. Debemos aprovechar ese conocimiento y ese activo cultural, pero sin casarnos con un solo producto. Es absurdo querer inventar una industria automotriz en Mendoza; el debate real que debemos dar todos los dirigentes es poner ideas sobre la mesa para ampliar la matriz económica de forma urgente y comenzar a ejecutarlas», concluyó.







