En un recorrido apasionante, el escritor Eduardo Quintana –que acaba de publicar “Con la ilusión en ascenso”, su nuevo trabajo- se sumergió durante cuatro días en una travesía por los clubes de fútbol de San Rafael, explorando no solo las canchas, sino también las profundidades de las historias que yacen en cada rincón de esta tierra futbolera.
Desde Villa Atuel hasta las sorpresas ocultas de Balloffet, cada club reveló sus secretos y su idiosincrasia, brindando una perspectiva única sobre el deporte más apasionante del mundo.
“Estuve cuatro días que parecieran eternos porque visité varios clubes, visité varios sitios turísticos y la verdad es que la pasé muy lindo”, compartió Quintana a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 al rememorar su travesía. “Es una cosa que hago cada vez que salgo de vacaciones”.
Desde sus primeros pasos por San Luis hasta su llegada a Mendoza, el autor se sumergió en la cultura futbolística de la región, encontrando en cada estadio no solo un campo de juego, sino un tesoro de relatos por descubrir. “Cuando fui para San Rafael ya conocía Rincón del Atuel, Huracán, Sportivo Pedal y bueno, empecé a tachar de la lista de clubes que hay”, recordó Quintana.
Para el autor, el fútbol y la literatura se entrelazan de manera única, inspirándose en las historias que surgen en cada tribuna y en cada conversación con los lugareños. “Me dediqué más a la literatura futbolera, al cuento de fútbol como método para llegar a la lectura”, explicó, destacando cómo cada encuentro con los hinchas le brinda nuevas ideas para sus relatos.
Desde los relatos desconocidos del Club Atlético Villa Atuel hasta las curiosidades de Cuadro Benegas, Quintana se sumergió en un mundo de anécdotas y vivencias, tejiendo una red de historias que conectan a los aficionados de todas partes del país. “Uno genera historias para esas ficciones que yo escribo”, compartió.
En su travesía, el autor se encontró con la riqueza cultural y la pasión desbordante de cada comunidad, desde los relatos desconocidos del Club Atlético Villa Atuel hasta la calidez de las invitaciones en Balloffet. “Me han invitado a Alvear”, compartió Quintana. “Y no sé por qué, yo conté que había parado en Alvear en una estación de servicio a cargar nafta. Me estaban diciendo ‘no fuiste a Pacífico. A Pacífico, que lo tenés ahí casi enfrente’”, contó el autor, destacando cómo el fútbol trasciende las fronteras geográficas y une a las personas en torno a una pasión compartida.
En ese contexto, Quintana reflexionó sobre “las conexiones inesperadas que surgen a través del deporte más popular del mundo”.
A lo largo de su viaje, Quintana se sumergió en la esencia de cada club, desde el bullicio de los partidos hasta la tranquilidad de las tribunas vacías. “Fue esa investigación propia del escritor, de buscar datos fehacientes que corroboren todo eso que la persona dice”, reflexionó, destacando la importancia de escuchar las voces de los protagonistas para capturar la verdadera esencia del fútbol.
Con cada nuevo estadio explorado, el autor descubrió una nueva faceta del deporte más popular del mundo, alimentando su pasión por el fútbol y su amor por la escritura. “La inspiración en cada estadio, en cada tribuna, el sentarse y por ahí aparece un pibe y me cuente algo”, compartió, destacando cómo cada encuentro deja una huella imborrable en su corazón.







