Desconociendo el fallo de la Corte Suprema de Justicia que obliga a completar la remediación ambiental de los pasivos existentes y pese al recorte de fondos nacionales destinados a esas tareas, funcionarios del gobierno de Javier Milei anunciaron públicamente que buscan reactivar la extracción de uranio en Sierra Pintada, en San Rafael.
El encargado de dar la noticia fue el Secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía de la Nación, Federico Ramos Napoli, quien a través de su cuenta oficial de X (@federamosnapoli) aseguró que “reactivar la minería de uranio es una prioridad de este gobierno”.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas en San Rafael, donde desde hace años existe un fuerte debate en torno al futuro del complejo minero y a la obligación de sanear ambientalmente los pasivos existentes.

“Argentina dejó de extraer uranio en 1997, cuando cesó la actividad del Complejo Minero Fabril San Rafael (Sierra Pintada, Mendoza). Desde entonces, todo el uranio que alimenta a Atucha I-II y Embalse se importa”, expresó el funcionario nacional.
En ese sentido sostuvo que el escenario internacional cambió radicalmente respecto de la década del 90 y habló de una “primavera de generación nucleoeléctrica” a nivel mundial.
“Argentina puede no solo autoabastecerse, sino también exportar y convertirse en un actor clave para la cadena de abastecimiento de energía nuclear de todo el mundo”, afirmó.
«DESTRABAR EL CAMINO»
Ramos Napoli aseguró además que “la Secretaría de Asuntos Nucleares trabaja junto a las provincias y a la CNEA para destrabar el camino” y señaló que “desde enero de este año avanzan las tareas de remediación de Sierra Pintada”, algo que rápidamente generó cuestionamientos en San Rafael.
Es que las tareas de remediación no comenzaron este año sino en 2019, tras la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental otorgada por el Gobierno de Mendoza. Incluso, durante los últimos meses hubo denuncias por paralización de obras debido a la falta de presupuesto nacional.
PARALIZACIÓN DE LOS TRABAJOS
En diciembre de 2025, desde ATE San Rafael advirtieron públicamente que los trabajos de saneamiento estaban frenados.
“Actualmente en la mina se detuvieron las obras para remediación de los pasivos ambientales producidos hasta el año 1997, fundamentalmente por la falta de presupuesto por parte de la CNEA para adquirir insumos, pagar licitaciones, servicios, suplementos salariales, etc.”, expresaron desde el gremio.
Además, remarcaron que no puede existir explotación minera sin completar previamente la remediación ambiental exigida por los organismos de control.
“Dejamos en claro que no puede haber explotación posible de la mina si primeramente no se realizan la remediación de aguas de cantera y residuos sólidos bajo estándares de seguridad ambiental”, señalaron.
EL YELLOW CAKE
ATE también manifestó su rechazo a cualquier intento de privatización del yacimiento o exportación de uranio sin valor agregado nacional.
“Estamos en contra de cualquier intento privatizador de la mina que implique la entrega de más de 6000 toneladas de uranio para ser malvendidos y exportados como yellow cake, sin incluir la cadena de valor a través de nuestra industria nuclear”, remarcaron.
LOBBY INTERNACIONAL
Mientras tanto, el anuncio nacional volvió a poner a Sierra Pintada en el centro del debate minero argentino, con un importante lobby por parte de empresas mineras internacionales.
El portal especializado Dinamicarg incluyó recientemente al yacimiento sanrafaelino entre los tres proyectos que podrían reactivar la producción de uranio en el país, junto a Ivana, en Río Negro, y Cerro Solo, en Chubut.
Según el sitio, Sierra Pintada concentra unas 10.010 toneladas de uranio identificadas y es el proyecto con mayor antecedente operativo bajo control de la CNEA.







