En el marco de un contexto internacional desafiante para los países periféricos, la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió por una creciente problemática del sector: los costos de producción se ubican como la principal preocupación, incluso por encima de la caída de la demanda. Según el último relevamiento que realizó la entidad, correspondiente a febrero, el 40,6% de las empresas encuestadas sostuvo que los costos de producir son el principal problema al que se enfrentan. Este número representa un aumento del 15% respecto al informe anterior.
En tanto, a diferencia de los dos relevamientos anteriores, esta problemática desplazó a la caída de la demanda como principal preocupación, que igualmente se ubicó en segundo lugar. Por otra parte, en este último relevamiento y en lo que refiere al ámbito internacional, se destacó la competencia desleal con un 63,5% de empresas que reportaron impactos negativos por precios de dumping.
«En realidad lo que viene sucediendo y que se sigue consolidando son los aumentos, principalmente en la energía eléctrica y todo lo que es combustibles. Por otro lado, está la cuestión de que el salario se va recuperando por encima de la inflación. Por todos estos factores, en la comparativa, se está generando una pérdida de competitividad frente a países vecinos», explicó a FM Vos 94. 5 Mauricio Badaloni, dirigente de la UIA y destacado empresario mendocino.
«Siendo nosotros productores de energía eléctrica, en Mendoza pagamos tarifas que son muchísimo más cara que otras provincias. Tenemos la tercera energía más cara del país. Eso nos trae muchas complicaciones en materia industrial, comercial y de servicios», agregó. Luego, señaló que, a pesar de una tímida mejora en la capacidad de financiamiento de los bancos al sector privado, aún se está lejos de los niveles de otros países. «Hemos saltado del 5% casi al 10%, pero competimos con países que están al 90%, o sea, prestan el 90% de su capacidad financiera de los bancos al sector privado, y nosotros estamos cerca al 10, al 11%», afirmó.
El peso de los impuestos, tasas y servicios es otro factor que preocupa al sector. «Para que lo entienda Doña Rosa, en el costo de un litro de leche, o sea, todos los insumos básicos que nosotros compramos, el 40 y el 50% del costo, son impuestos», ejemplificó Badaloni.
Más adelante, destacó la necesidad de una ley de fomento a la inversión y al trabajo. «Precisamos que se implemente un «mini Rigi». En ese sentido, el gobierno nacional ya presentó un proyecto de ley mientras que nosotros estamos trabajando con los legisladores de nuestra provincia para que justamente se apruebe, dándole la posibilidad al sector pyme y a los emprendedores de tener estabilidad», consideró el integrante de la Unión Industrial Argentina.
«Además, las provincias deben estar dispuestas en hacer una baja progresiva de Ingresos Brutos y eliminar el SIRCREB (Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias) y el impuesto a los Sellos. Un crédito, tomado en nuestra provincia, tiene casi un 30% de costo que se compone entre sellos e Ingresos Brutos», subrayó.
Asimismo, el empresario hizo hincapié en la necesidad de seguir avanzando en la eliminación de las retenciones. «Se redujeron las retenciones, pero no a nivel cero. La verdad es que en todo el mundo ningún producto de exportación tiene alguna retención. Es algo propio de la Argentina, que sucede acá y en ningún otro lado. Definitivamente se trata de algo que se tiene que corregir. También, la eliminación del impuesto al cheque podría traer una mejora más significativa sobre todo porque el 50% de nuestra economía está en negro. El peso propio de la carga impositiva hace que hoy sea mucho más rentable estar por fuera del sistema. Para nosotros, por ejemplo, es esencial, que la provincia de Mendoza trabaje en la eliminación del SIRCREB”, observó Badaloni.
Finalmente, puso el foco en la falta de competitividad que hoy tiene el sector. «Nos dicen que tenemos que ser competitivos, pero la Nación, las provincias y los municipios miran para otro lado. Si el Estado nacional baja impuestos me parece que las provincias deberían hacer su acompañamiento. Mendoza tiene superávit como para poder hacerlo, por ello considero que es un buen momento para que el sector pyme o emprendedor pueda salir a contratar más gente y generar trabajo formal. Ahora lo que toca es justamente crecer, revolucionar y generar mayor evolución impositiva, pero con menores tasas», concluyó.







