En el Hospital Teodoro J. Schestakow funciona desde hace tres años un servicio de salud mental destinado a adolescentes con padecimiento subjetivo, que recientemente amplió su alcance para incluir también a niños. Se trata del SIAPS (Servicio Interdisciplinario de Adolescentes con Padecimiento Subjetivo), una unidad poco conocida aún por buena parte de la comunidad pero fundamental ante el crecimiento de problemáticas de salud mental graves en edades cada vez más tempranas.
Gabriela Dentoni, licenciada en Psicología y coordinadora del SIAPS, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el espacio comenzó a funcionar hace tres años, aunque recientemente cumplió un nuevo aniversario que vino acompañado de una ampliación fundamental: la incorporación del área de infancia. “Dentro del Hospital Shestakov no había un nivel de complejidad como para internar adolescentes con padecimientos subjetivos”, recordó, y agregó que frente al crecimiento de casos de niños con conductas disruptivas, ideación suicida o consumo de sustancias, “no había un lugar donde internar a estos chicos graves”.
“Decimos padecimiento subjetivo porque en la infancia y en la adolescencia no se puede hacer un diagnóstico definitivo”, detalló. “La personalidad se está formando, el psiquismo está en desarrollo, entonces estigmatizar al chico con una patología mental es muy grave”.
Actualmente el servicio cuenta con diez camas, de las cuales siete están destinadas a adolescentes y tres a niños. “Hoy tenemos tres chicos internados, pero hay un promedio de siete u ocho por semana. Y en el caso de niños, como hemos abierto hace muy poquito, ya hemos tenido dos casos”, señaló. “Lo cierto es que la demanda va en aumento, tristemente digo esto porque antes no se veía en niños tan pequeños esta problemática”.
Además de su importancia a nivel local, Dentoni resaltó que se trata de un servicio pionero en la provincia. “Solo en Mendoza capital existe una institución como el CIPAU, para adolescentes con problemas de salud mental, y para niños está el hospital Notti. Antes de este servicio, todo lo que era grave en salud mental terminaba en esas instituciones, lo que implicaba descontextualizar al paciente, sacarlo de su lugar, mover a la familia, y eso muchas veces es más iatrogénico que abordarlo en su propio entorno”.
Frente al prejuicio que asocia la salud mental con determinados sectores sociales, la profesional aseguró: “La salud mental nos atraviesa a todos. Hemos tenido adolescentes de clases sociales altas, adolescentes muy carenciados, adolescentes de hogares. Hoy por hoy la salud mental hay que ponerla como prioridad dentro de toda la población”.
Uno de los aspectos más delicados que aborda el SIAPS es la prevención del suicidio en adolescentes, una problemática que ya se observa incluso en el nivel primario. “Mete miedo, pero hay que hablarlo”, sostuvo. “Yo además de trabajar en el hospital, trabajo en escuelas primarias comunes y eso es un tema que se aborda con los chicos dentro del aula. Hay que hablarlo, hay que ponerle palabras. Siempre fue un tema tabú, como la sexualidad o los abusos. Si el chico no encuentra un espacio donde contar lo que está sintiendo, no vamos a promover la salud mental”.
En ese sentido, la nueva gestión de gobierno ha enfatizado el trabajo preventivo como eje principal. “Está todo focalizado en la prevención, para no llegar al tercer nivel de complejidad que es un hospital. Parte de eso se hace con talleres por franjas etarias. No es lo mismo tratar el suicidio a los cuatro años que a los doce. Con los más chicos se trabaja en valorar la vida, cómo sentirse bien, cómo cuidarse, y con los más grandes se puede abordar la muerte desde otro lugar”.
“Dentro de los talleres grupales, muchas veces aparecen alertas individuales y ahí uno puede intervenir en forma personalizada. Eso es prevención y eso es detección precoz, fundamental para no llegar a una internación”, explicó.







