El reajuste responde al fuerte incremento de combustibles, repuestos, impuestos y costos de mantenimiento. Desde la Cámara del sector aseguran que la tarifa sigue siendo más accesible que el traslado particular o el transporte público y advierten por la falta total de subsidios.
Con la proximidad del inicio del ciclo lectivo, el transporte escolar en Mendoza volverá a registrar un incremento en sus tarifas. En esta oportunidad, el ajuste será del treinta por ciento y comenzará a regir desde el arranque de las clases, en un contexto marcado por el sostenido aumento de los costos operativos que afronta el sector. Así lo confirmó Diego Bonanno, referente de la Cámara de Transportes Escolares de Mendoza, quien explicó que se trata de un reajuste forzado ante una situación económica que se vuelve cada vez más compleja.
“Todos los años antes de iniciar el ciclo lectivo damos aviso e informamos a toda la familia cuando hay un reajuste y cómo van a ser las tarifas para ese año”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, al tiempo que remarcó que la decisión no responde a una voluntad del sector sino a una necesidad para poder sostener el servicio.
Según explicó Bonanno, durante el último año se registró un fuerte incremento en los combustibles, muy por encima de la inflación general. “Tuvimos un aumento de más del 40 por ciento en los combustibles, por arriba de la inflación, y una inflación de un poquito más del treinta por ciento, por lo cual lamentablemente siempre tenemos que hacer un reajuste forzado al inicio de cada ciclo”, señaló. En ese marco, indicó que la nueva tarifa se ubica un 30 por ciento por encima de la vigente durante el cierre del ciclo lectivo anterior.
En cuanto a los valores concretos, el referente del sector precisó que el servicio mensual completo, de ida y vuelta, había cerrado en aproximadamente 100 mil pesos durante los últimos meses del ciclo anterior. “Con este reajuste, el viaje completo pasa a costar alrededor de 130 mil pesos mensuales”, explicó, agregando que esto representa “unos 6.000 pesos diarios por el traslado de la casa a la escuela y de la escuela a la casa”.
Bonanno aclaró que se trata de una tarifa de referencia que se maneja de manera bastante uniforme en toda la provincia. “Es una tarifa plana que tratamos de manejar todos los transportistas de Mendoza”, indicó, aunque reconoció que existen situaciones particulares en las que se aplican descuentos. “Cuando se concentran muchos chicos en una misma escuela o en un mismo barrio, o cuando se trata de hermanitos o familiares, se hacen algunos descuentos o promociones para ser más acordes a los bolsillos”, explicó, señalando que en esos casos el valor final puede ser menor.

Al profundizar sobre los motivos del aumento, el dirigente fue contundente al enumerar los costos que enfrenta el sector. “Cuando vamos a cargar combustible vemos que aumentó, cuando compramos repuestos también, cuando hacemos mantenimiento del vehículo la mano de obra se incrementa, y a eso se suman los impuestos, el monotributo, los ingresos brutos, las tasas de fiscalización y las revisiones técnicas”, enumeró. “Todo eso no se ajusta mes a mes, y si no hacemos este reajuste, vamos directamente a pérdida”, advirtió.
Uno de los puntos centrales que destacó Bonanno es la ausencia total de subsidios para el transporte escolar, a diferencia de lo que ocurre con el transporte público de pasajeros. “No tenemos ningún tipo de subsidio, nada para el combustible, nada para el mantenimiento y nada para la renovación de las unidades”, aseguró. En ese sentido, remarcó que, aun con ayudas estatales, el transporte público termina siendo más caro para las familias. “El servicio público, aun teniendo subsidios, es más caro que el transporte escolar, que no tiene ninguno”, afirmó.
Desde la Cámara también sostienen que, pese al aumento, el transporte escolar sigue siendo la opción más conveniente desde el punto de vista económico. “Si un papá saca la cuenta de lo que le cuesta llevar a su hijo en su propio auto o en transporte público, termina gastando mucho más que utilizando un transporte escolar”, indicó Bonanno. En ese sentido, explicó que el traslado particular implica un mayor consumo de combustible, desgaste del vehículo, mantenimiento y seguros, costos que muchas veces no se tienen en cuenta.
Consultado sobre la reacción de las familias frente al nuevo incremento, el referente del sector aseguró que, en general, hay comprensión. “Los papás entienden porque no son ajenos a la realidad. Van al supermercado, cargan combustible y ven que los precios aumentan”, señaló. “Además, hoy llevar a un chico en auto propio sale entre un 70 y un 80 por ciento más caro que mandarlo en transporte escolar”, agregó.
Otro de los aspectos que genera preocupación en el sector es la dificultad para renovar las unidades. Bonanno explicó que muchos transportistas se ven obligados a abandonar la actividad por no poder afrontar ese recambio. “El gran problema es la renovación de los vehículos. Un cero kilómetro cuesta alrededor de 60 mil dólares, lo que vale prácticamente un departamento”, graficó. A eso se suma la falta de unidades usadas en buen estado y los elevados costos para reacondicionar los vehículos que ya están en circulación.
“Sin un plan que ayude a renovar las unidades, muchos colegas van quedando en el camino”, lamentó, al tiempo que recordó que el transporte escolar debe cumplir con exigentes normas de habilitación y seguridad. “Es muy caro acceder a una unidad, mantenerla y cumplir con todas las exigencias, y es muy poco lo que se recupera como para poder capitalizarse”, sostuvo.
Finalmente, Bonanno defendió el rol del transporte escolar y destacó el valor del servicio que brindan. “Somos un servicio ejemplar, con índice de accidentes cero, cuidamos a los chicos y somos una gran familia”, afirmó, subrayando que, pese a las dificultades, el objetivo sigue siendo ofrecer un servicio seguro y accesible para las familias mendocinas.







