El cuidado de los pies es igual de importante que el del resto del cuerpo. En este sentido, existe un método recomendado por algunos podólogos que tiene varios beneficios: el lavado con sal y bicarbonato.
Esta combinación con dos ingredientes simples suele recomendarse relajar los pies, sobre todo después de jornadas extensas, por la sensación de limpieza y bienestar que aporta.

Por un lado, la sal es utilizada tradicionalmente en baños de pies por su efecto relajante y porque ayuda a remover impurezas de la superficie de la piel. Mientras que el bicarbonato de sodio, en tanto, es conocido por sus propiedades limpiadoras y su capacidad para neutralizar olores.
Para qué sirve el lavado de pies con sal y bicarbonato
- Reduce la sensación de cansancio: sumergir los pies en agua tibia genera una sensación de relajación, especialmente después de muchas horas de estar parado o caminar. El calor del agua ayuda a descansar los músculos y alivia la pesadez.
- Ayuda a combatir malos olores: el bicarbonato es un clásico en rutinas de higiene porque neutraliza olores, mientras que el lavado mantiene la zona limpia.
- Suaviza la piel: el agua tibia y estos ingredientes ablandan zonas de piel seca, como talones y áreas con durezas. Aplicar crema hidratante después del baño mejora la suavidad.
- Favorece el autocuidado: dedicar unos minutos al cuidado de los pies puede convertirse en un momento de relajación y bienestar personal.
Cómo preparar un baño de pies con sal y bicarbonato
- Llená un recipiente con suficiente agua tibia para cubrir los pies.
- Agregá 2 o 3 sal y el bicarbonato.
- Mezclá hasta que los ingredientes se disuelvan.
- Sumergí los pies durante 15 a 20 minutos.
- Secá bien, especialmente entre los dedos.
- Aplicá crema hidratante si la piel está seca.
Precauciones a tener en cuenta
Aunque es una práctica común, no todas las personas tienen la misma tolerancia en la piel. Se recomienda evitar estos baños si hay heridas abiertas, irritaciones importantes o lesiones sin tratar.
Además, quienes tienen problemas de circulación, diabetes u otras condiciones que afectan la piel deben consultar con un profesional de la salud antes de realizar tratamientos caseros en los pies.
Fuente: TN







