A lo largo y ancho del país son miles y miles las personas que se apasionan por el turf, que en la jerga popular es conocida como las “carreras de caballos”.
“Ir a los burros” resume una oración coloquial para cualquier porteño o bonaerense que acude a los grandes y lujosos hipódromos de Palermo, San Isidro o La Plata.
Lejos de los grandes flashes el turf también mueve multitudes. Por ejemplo en San Rafael hay encuentros mensuales a los que acuden -en promedio- más de 2 mil espectadores.

Uno de los lugares más populares para esta cita es el campo hípico de Los Amigos. Allí el fin de semana se reunieron más de 2500 personas para disfrutar de la actividad.
No solo se trata de poner a los equinos a correr, sino detrás hay varios “stud” que crían y cuidan a los ejemplares destinados a las competencias. Todo un trabajo que requiere muchísimas horas de dedicación.
El domingo, ante la atenta mirada de los aficionados, se realizaron 13 carreras con la participación de más de 40 caballos. Los equipos llegaron desde distintos distritos de San Rafael, Malargüe, Valle de Uco, el Este Mendocino, Maipú, La Pampa y Neuquén, entre otros.

Una verdadera fiesta del deporte hípico se vivió entre los asistentes, quienes además destacaron el muy buen nivel existente entre “jockeys” y “pura sangre”.
Según el nivel de los equinos hay diferentes distancias que van desde 240 a los 375 metros de distancia.
Hay que destacar que en los eventos nada queda liberado al azar. La organización realiza estrictos controles relacionados al horario, para evitar las apuestas clandestinas y se retira del predio a quienes quieran provocar disturbios.

Además, en todas las montas es obligatorio el uso de casco y chaleco. Cada jockey es responsable del pago de su seguro.
Alguna vez en el pasado estos eventos solían generar inconvenientes. Hoy todo está organizado y los asistentes se comportan muy bien.

Los encuentros en Los Amigos se llevan a cabo una vez por mes. Siempre son más de una decena de carreras con interesantes propuestas y studs que llegan desde toda la región y provincias vecinas, incluso San Luis y Córdoba.
La disciplina demuestra la fuerza de esta tradición que combina emoción, adrenalina y un profundo amor por el deporte.


