La provincia de Mendoza se prepara para un escenario electoral inédito en 2025, donde los ciudadanos deberán acostumbrarse a votar en dos urnas separadas para diferentes categorías de cargos. Esta particularidad, sumada a la dinámica del voto que caracteriza a los mendocinos, plantea interrogantes sobre el tradicional efecto de arrastre y el impacto de la situación económica en las urnas.
Elbio Rodríguez, licenciado en economía, encuestador y analista político, explicó que los votantes deberán emitir su sufragio para diputados nacionales en una boleta y urna, y para legislaturas provinciales y concejales (en los municipios adheridos) en otra boleta y urna. «Esta experiencia, que solo tuvo un antecedente puntual en una votación constituyente, podría generar un repensar en el segundo voto. La mayor intriga pasa sobre si se mantendrá la tendencia de replicar el voto de la categoría más alta o si la separación de boletas incentivará una elección más diferenciada, liberándose del arrastre que históricamente benefició a la categoría superior», observó Rodríguez en la entrevista que brindó a nuestro medio de comunicación (FM Vos 94.5).
Los desafíos para La Libertad Avanza e intención de voto
En cuanto a las proyecciones de intención de voto, Rodríguez se mostró cauto con los resultados de encuestas por redes sociales, que a menudo muestran a La Libertad Avanza triplicando o duplicando a Cambia Mendoza. En ese sentido, aclaró que su método de trabajo se basa en encuestas presenciales, realizadas para clientes específicos y cuyos datos no son públicos.
Sin embargo, el analista fue claro al afirmar que no coincide con la idea de que La Libertad Avanza esté superando ampliamente a Cambia Mendoza en la provincia. «Cambia Mendoza es un sello que viene ganando todas las elecciones en Mendoza desde que nació lo que genera un nivel de adhesión que se sostiene en mayor o menor medida en el tiempo», subrayó.
Más adelante, marcó la diferencia entre la ley de los pequeños números (la opinión de los grupos cercanos a uno) y la ley de los grandes números (la realidad que se obtiene de una muestra diseñada en una encuesta profesional). Para él, la gente común, menos involucrada en la política, suele preferir candidatos o sellos por razones más simples, como el conocimiento del candidato o la historia del partido. «Aunque la presencia de Javier Milei en Mendoza es innegable desde 2022, el problema es que Milei no va a ser candidato ahora, y la gente común vive pensando en otras cosas que no son exclusivamente la política», analizó Rodríguez.
Estabilidad inflacionaria y contexto político nacional
Sobre la situación política nacional, Rodríguez considera que la estabilidad inflacionaria es la gran ventaja que tiene el gobierno, ya que llega a toda la población. «La previsibilidad en los precios, aunque aún con la inflación más alta de Latinoamérica (excepto Venezuela), genera cierta tranquilidad en los hogares», comentó el experto con respecto a este tema.
No obstante, admitió que el gobierno nacional atraviesa un momento político bastante difícil, evidenciado en episodios como la sesión del Senado y la constante confrontación del presidente con diversos actores. Sin embargo, volvió al concepto de preferencia del votante. «La sociedad, después de una experiencia inflacionaria fuerte, debe elegir, y el desafío para la oposición es presentar un candidato que garantice mejoras institucionales y sociales sin poner en riesgo la estabilidad económica lograda», aseguró el analista.
«La construcción de ese candidato no es simple. No hay que olvidarse que ni Milei ni Cornejo serán candidatos en esta elección, lo que pondrá caras nuevas en la boleta. Para el votante promedio, un diputado no se asocia directamente con la mejora económica del país, sino más bien con apoyar a Milei o ponerle un freno, según la simpatía que se tenga con el presidente», agregó.
«La elección será compleja porque el deseo de votar por Milei a nivel presidencial no se transfiere automáticamente a un candidato local, especialmente si es desconocido. En cambio, la gente podría inclinarse por un candidato mucho más conocido en su comunidad. Las preferencias son extrañas, a menudo basadas en lazos locales o percepciones de seriedad, más que en propuestas políticas concretas», completó la idea.







