En medio de la pandemia y el uso obligatorio de barbijos, los organismos de discapacidad piden que los trabajadores en servicios esenciales como personal sanitario, agentes de seguridad, comerciantes, cronistas de televisión o cajeros de negocios, entre otros, utilicen tapabocas transparentes para que las personas sordas e hipoacúsicas no encuentren dificultades a la hora de comunicarse
En varios puntos del país se han visto personas que ya los utilizan y fabrican, e incluso en San Rafael hay un emprendimiento que los empezó a elaborar.
Se trata de una iniciativa denominada Ponete en Pausa que creó Andrea, una sanrafaelina que empezó haciendo tapabocas tradicionales y pañuelos, y ahora incorporó una línea de tapabocas con transparencia para hipoacúsicos. Se trata de un modelo similar a los barbijos tradicionales pero que tiene un cuadrado transparente en la zona de la boca.
“Lanzamos Nuevos Tapabocas Hipoacúsicos, con un diseño que permite leer los labios gracias a su formato con un interior transparente. Para que todos tengamos la posibilidad de comunicarnos de forma segura”, explicaron los impulsores de la novedosa iniciativa para el departamento.
Los interesados pueden contactarse con el emprendimiento a través de su instagram “Ponete en Pausa” o por mensaje de whatsapp al 2604808869
Según explicaron desde la Asociación Civil Fordes “los barbijos recomendados por las autoridades gubernamentales y sanitarias carecen de los niveles de estandarización optima de supresión de las barreras en la población discapacitada, generando un desajuste en su derecho como ciudadano, usuario de salud y consumidor, de atención adecuada en los lugares de tránsito, circulación y en los lugares de uso público y privado, generando inequidades y desigualdades” y plantean que “se debe optimizar la autorización legal para ampliar el diseño, fabricación y mejora de barbijos, incluida la capacitación del personal a fin de brindar atención pública apropiada a la persona con discapacidad”.
Los barbijos transparentes permiten que las personas puedan leer los labios de quien está hablando, derribando así una barrera en la comunicación.







