Paola Ghiglione es una empresaria sanrafaelina, propietaria de Cantina a GoGó, quien se encuentra viajando por diferentes países del mundo hace varios meses y actualmente se encuentra en Medellín, Colombia. Días atrás realizó un fuerte posteo en su cuenta de Facebook tras vivir una traumática experiencia, en la cual sicarios entraron al lugar donde ella se encontraba y mataron a balazos a dos personas.
Al respecto, brindó detalles a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael. “Salí de Argentina hace cinco meses por trabajo y para recorrer diferentes lugares. Elegí destinos que si bien pueden ser peligrosos para algunos, para mí el peligro está en todos lados. Estuve por México y ahora me encuentro en Colombia, donde la gente y todo es muy bello. El viernes estaba haciendo unas fotos para una peluquería y conocí a una gente maravillosa, por lo que decidí salir a tomar algo en un lugar tranquilo”.
Relató que “estaba en un lugar abierto y de repente empiezo a sentir ruidos. En el momento no sabía qué era y reacciono cuando la gente empieza a correr y gritar. Ahí me doy cuenta de que son tiros. La chica que estaba conmigo me advirtió para que me protegiera y corrí hasta una heladera. Solo vi pantallazos y recuerdo cómo la gente se cubría la cabeza. No fueron menos de 15 tiros que impactaron muy cerca de mí. Realmente sentí la muerte al lado”, dijo muy angustiada.
Añadió que “eran tiros que mataban a una persona y luego a otra que estaban a menos de un metro de distancia. El miedo era aterrador, cuando vi que tenía mis pies manchados con sangre. Solo tomé mi celular y salí corriendo hasta un taxi”.
La sanrafaelina comentó que “fue por eso que escribí en las redes al otro día ‘que hay que vivir el día a día, disfrutar la gente que uno quiere. Con este tipo de experiencias uno entiende que hoy estamos y mañana no se sabe’”.
En cuanto a la seguridad colombiana, expresó que “es como todo lugar Colombia, hay algunas zonas más seguras, otras no, pero en general la gente se defiende de una forma muy violenta con el tema de las armas. Esto lo tomo como un episodio que me tocó vivir, para hacer un clic de algo. Igualmente no dejo de repetir que Colombia es hermosísima y me siento muy a gusto en Medellín”.
Sobre el después del angustiante episodio, dijo: “No he querido averiguar mucho qué pasó, ni siquiera he ido a retirar mi cartera, porque trato de olvidar y reponerme lo antes posible. Lo he tomado para hacer un ‘parate’ en mi vida y cambiar algunos aspectos, como el estar siempre corriendo. Lo veo más que nada como una tragedia que me tocó ver, pero también me abrió los ojos para apreciar la vida y que me ha hecho replantear un montón de cosas”.
En cuanto al tiempo que planea quedarse en Colombia, Paola no precisó una fecha, aunque reiteró que “Colombia es un lugar muy acogedor, porque muchas veces te venden Medellín como la mafia, Pablo Escobar y todo eso, pero salí a recorrer este lugar y me encuentro con muchas historias maravillosas. Siempre pregunto sobre Pablo Escobar y hay mucha gente que lo quiere y mucha no. Yo saco la conclusión de que ayudaba a la gente, pero a la vez quitaba muchas vidas. Me encuentro con realidades de personas que lo idolatran y otras que no. He visitado el barrio que hizo, varias cosas y, si bien ayudó mucho, hay que ver a cambio de qué lo hizo, lo que me hace ver dos realidades de gente que ha sufrido mucho, con pérdidas de familiares, pero es como que ya la gente no lo tiene presente actualmente”.







