El Indec informó en su último reporte un crecimiento de la actividad de la construcción, al menos en los números. Sin embargo, los síntomas de recuperación no se palpan en la realidad local y los empresarios mendocinos muestran una situación distinta, con caída de la recaudación en algunos casos, de los metros de autorización de obras y, principalmente, de los puestos de trabajo.
Con los datos de mayo, el informe del Indec reflejó una variación positiva respecto a abril, del 6,3%. Fue un mes positivo porque también marcó el crecimiento interanual (4,1%) y del acumulado del año (2,5%).
Sin embargo, un estudio reciente de la red de empresas constructoras Red Edificar, determinó que 6 de 10 reportaron que hubo caída en la actividad, sobre un total de 334 formas pertenecientes a esta cadena de valor.
Dalmiro Barbeito, presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim), aseguró que la construcción “es de las industrias más afectadas por este acomodamiento económico que ha propuesto el Gobierno nacional, donde la inversión pública ha bajado muchísimo en el país”. “Las provincias y municipios están haciendo lo que pueden“, añadió.

La situación de Mendoza
Para el empresario, en Mendoza la situación está completamente mediada por la caída de la construcción privada, sobre todo en el sector inmobiliario, y por las expectativas positivas que generan las obras públicas financiadas con los fondos del Resarcimiento, que potenciaron enormemente la inversión en ese aspecto, aunque con matices.
“El fondo vino muy bien, porque el Gobierno lo usó para hacer inversión pública. Ya licitó las obras, que eran necesarias y han salido con precios muy competitivos. Creo que va a haber un repunte en obras de mediana escala“, señaló.
Sin embargo, en la planificación de estas obras de infraestructura, no tuvieron en cuenta la visión del sector respecto a lo que consideraban más beneficioso: obras medianas que generen más empleo (mano de obra) y derrame económico.
“Lo que más motoriza es la construcción de viviendas, porque genera mucho empleo y movimiento en subindustrias relacionadas a la construcción, comercio e industrias pequeñas“, señaló.

De hecho, la cámara fue parte de un documento dirigido al gobernador Cornejo con propuestas para reactivar la economía, que tenía precisamente esa sugerencia en la lista. “Creíamos que si realizaban obras más chicas iba a haber espacio para pymes constructoras que hoy día están con muy poca actividad o sin trabajo. Y si se hacían obras de arquitectura, iba a haber mayor derrame en la economía. Pero la decisión del Gobierno fue otra“, sentenció.
El sector inmobiliario en crisis
Si las obras de arquitectura son las que más motorizan al sector de la construcción, ¿qué está sucediendo con la inversión privada? “Hay una baja muy grande en las pequeñas obras de arquitectura, porque el mercado privado no tracciona todavía”, explicó Barbeito.
Contó que el sector inmobiliario privado ha sufrido una caída y responsabiliza al alto nivel de las tasas, el cual no incentiva la construcción de nuevas unidades. “En el sector inmobiliario hay una gran expectativa, hay muchos proyectos, algunas empresas están ejecutando viviendas, pero el mercado todavía no despega porque el costo financiero en Argentina es altísimo“, dijo, en línea con lo que vienen denunciando empresarios del sector inmobiliario, quienes suman los extensos requisitos que deben cumplir para que una unidad sea apta para crédito.

El dilema de los puestos que se pierden
En este marco de recesión, la situación de los empleos en el sector es cada vez más alarmante. Desde el 2022-2023 se perdieron aproximadamente unos 4.600 puestos de trabajo formales aproximadamente. Aunque podrían ser unos 10.000 si se suman los informales.
“Los fondos del resarcimiento vienen bien pero las obras de infraestructura no generan más empleo que las de arquitectura. Habrá un repunte pero no un gran impacto“, señaló Barbeito. Agregó: “Si lo medimos en dólares, el ingreso se recuperó. Pero no los puestos de trabajo”.
También sumó que no estiman volver a alcanzar los niveles de empleo que tenían previo a la caída en la actividad, salvo que se motorice la inversión privada por la facilidad del crédito. Y que están a la expectativa de qué haga Mendoza con el Presupuesto 2027 en cuanto a inversión en obra pública, más allá del resarcimiento.
El informe del Indec
Los datos que difundió el Indec marcan un crecimiento interanual del 4,1% en el indicador sintético de la actividad, impulsado por un alza significativa en el consumo de pinturas e insumos metálicos. No obstante, señala importantes contradicciones como la caída en las ventas de cerámicos y asfalto.
El reporte también incluye estadísticas sobre la superficie autorizada para edificar y el empleo formal, los cuales mostraron variaciones positivas en el primer cuatrimestre, a diferencia de los informes privados anteriores en la provincia.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/empresarios-aseguran-que-la-construccion-en-mendoza-esta-golpeada-pese-a-los-datos-del-indec/



