El Ministerio de Salud y Deportes de la provincia, a través del Hospital Teodoro Schestakow de San Rafael, adquirió en los últimos días un moderno ecógrafo doppler color portátil. Una de las características principales del equipo son su portabilidad y autonomía. El mismo consta de 3 transductores para estudios de abdomen, partes blandas y endocavitarias. Miriam Ibáñez, jefa del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del nosocomio local, en diálogo con FM Vos 94.5 destacó que con su incorporación se agilizará la atención de los pacientes que están internados o en la guardia. «Un ecógrafo doppler color portátil es totalmente lo contrario al que se usa en los consultorios. Esos equipos son fijos y gigantes. Esta nueva herramienta se destaca por ser transportable. Esto es algo muy valioso porque el personal puede trasladarse con el ecógrafo al sector de terapia pediátrica, de adultos, unidad coronaria y guardia», expresó Miriam Ibáñez al principio de la entrevista. «Se trata de una herramienta completa porque cuenta con doppler y se puede acceder a estudios de abdomen, ginecológicos y partes blandas. Pero lo más importante, en este caso, es que nos permite también estudiar los diferentes grados de trombosis, varices y todo lo referido a los problemas vasculares. Como se pueden observar claramente las venas y las arterias, se pueden hacer informes más puntuales. Los estudios cuanto más específico son más ayudan al diagnóstico», puso en relieve la jefa del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del hospital Schestakow. «Nosotros tenemos un ecógrafo doppler dentro de los consultorios, pero la incorporación de un segundo equipo y que sea portátil nos facilita mucho el trabajo en lo que refiere a la atención de los pacientes que están internados. Es una gran avance para la población hospitalaria», destacó la profesional de la salud. Más adelante, dio algunas precisiones más sobre los estudios que se pueden hacer con un ecógrafo de este estilo. «Por lo general se hacen estudios un poco más dinámicos. Se observan flujos que se programan con una gama de colores en la pantalla del equipo. Su manejo e interpretación requiere de algunas especializaciones. El hospital tiene el personal idóneo para realizar este tipo de prácticas», comentó la doctora Ibáñez. «Cada vez surgen nuevas subespecialidades en medicina. Cada área requiere una formación académica mayor. Esta clase de equipos son computadoras que demandan un conocimiento técnico y médico. La idea siempre es brindar un mejor servicio, con esto se acortan los tiempos y se otorga un mejor servicio. Se agilizan los diagnósticos y se mejora la atención y la capacidad de respuesta ante un caso grave o que amerite internación”, cerró.







