El uso de bioinsumos avanza con fuerza como una alternativa sustentable para la producción agrícola de San Rafael.
Estos productos de origen biológico se elaboran a partir de microorganismos (como hongos, bacterias o virus), extractos vegetales, minerales naturales o compuestos orgánicos, y se aplican en los cultivos para reemplazar o complementar insumos convencionales.
Su funcionalidad permite actuar como biofertilizantes, biocontroladores y bioestimulantes, reduciendo el impacto ambiental y favoreciendo la salud de los suelos y los cultivos.

En este marco, un equipo de investigadores del INTA Rama Caída, junto a productores locales, llevó adelante un ensayo con una cepa nativa de Trichoderma sp., multiplicada en la Estación Experimental Agropecuaria de Rama Caída.
La aplicación se realizó en un cultivo de cebolla bajo siembra directa, con el objetivo de disminuir la mortalidad de plantulas causada por hongos patógenos.

“Los bioinsumos funcionan como aliados para producir de manera más sustentabe. Ayudan a reducirpérdidas y fortalecer sistemas agrícolas con menor dependencia de químicos, cuidando al mismo tiempo el ambiente y la salud de los consumidores”, explica el proyecto.
Con estas experiencias, San Rafael se posiciona en la vanguardia del uso de insumos biológicos, apostando a la innovación productiva y a la consolidación de un modelo agrícola más resiliente y sostenible.







