La salud mental resulta indispensable para el bienestar de todo ser humano y en especial para quienes en su vida cotidiana, ejercen responsabilidades de mayor envergadura, como es el caso de integrantes de las fuerzas armadas.
La introducción corresponde al caso de Maximiliano Figueroa, el policía de 24 años que falleció en las últimas horas tras agonizar diez días en el área de cuidados intensivos del hospital Schestakow. El joven usó su arma reglamentaria para dispararse en la sien, en una decisión que consternó no solo a la familia policial sino a toda la comunidad del sur.
Hoy en día está demostrado que la salud mental es un tema que debe visibilizarse, exponerse y tratarse de forma prioritaria, máxime en una región donde el índice de suicidios supera a la media. En ese escenario, como indicamos antes, es importante que este tema sea prioritario tratarlo en personas en trabajos de riesgo, en los que distintos tipos de patologías emocionales pueden generar mayores consecuencias que en otros casos.
En concreto, un policía dispone de su arma reglamentaria cada día de su vida, en función que es una de sus principales herramientas de trabajo. Pero ese elemento se transforma en una trampa mortal cuando la salud mental se deteriora. Y así ocurrió con Maximiliano, quien por causas que aún se desconocen, apeló a su pistola 9 milímetros para ponerle fin a su vida.
El caso de Maximiliano es un ejemplo extremo pero contundente de lo que puede generar los problemas de salud mental en quienes exponen su vida día a día por el cuidado de la comunidad, y que a su vez cuentan con un elemento riesgosísimo cuando la angustia, la desazón y el agotamiento mental los satura.
Es clave y fundamental que se refuercen los controles psíquicos de quienes integran las fuerzas armadas, como acción preventiva y también para que quienes no encuentran una salida, dispongan de alternativas válidas que le permitan salir adelante, cuando consideran que ya no existen motivos para hacerlo.
Maximiliano nos duele a todos. Ahora depende del Estado brindar las herramientas necesarias para contener a quienes padecen situaciones similares a la del joven policía alvearense.







