Entre charlas de café en un estudio ubicado en Cartagena, España; así surgió la idea de crear la piel sintética tatuada “más grande del mundo”. Luego de seis meses de trabajo, Neki Martín, un hombre mendocino radicado en las costas del mar Mediterráneo, presentó una obra de arte que asegura, bate récords: un tatuaje en piel sintética de 2 x 1.5 metros.
Bajo el título “Cartagena en la piel“, seis tatuadores plasmaron con agujas y combinando técnicas, la figura del cartagenero Isaac Peral, un personaje histórico e icónico para la ciudad, que inventó el primer submarino.
“Queríamos hacer algo distinto, y pensamos en el tatuaje en piel sintética más grande del mundo. Buscamos, y el récord anterior era de un artista murciano que hizo un cuadro de 195 x 135 centímetros. Tenía que ser algo que represente a la gente de Cartagena, por eso elegimos a Isaac Peral“, describió Neki Marín.

La obra con gran recepción entre los españoles, fue creada en un lienzo “elástico”, introduciendo la tinta a través de agujas de distintos tamaños. Es decir, con la misma técnica que se utiliza en un tatuaje convencional sobre piel.
Neki Martín, David Bosque, Adrián Pena, Axel Leiva, Óscar Amengual y Miguel Moledo, artistas a cargo, mezclaron técnicas de realismo, puntillismo, color y línea, y tardaron medio año para completar el tatuaje.
“Cada vez que terminábamos con nuestros turnos, cerca de las 20 hs, nos poníamos un rato con la piel. Las últimas dos semanas arrancábamos a las 20 y seguíamos hasta las 5 de la mañana”, dijo el mendocino a El Sol.
Una respuesta inesperada
A pesar de que el objetivo de los tatuadores era destacarse por hacer algo diferente, jamás esperaron el impacto que tuvo la obra.
Semanas atrás, el tatuaje sobre piel sintética participó de la “Noche de los Museos”, y próximamente quedará expuesto en el Museo Naval, junto al recuerdo que permanece allí del importante personaje histórico de Cartagena, Isaac Peral.

“La respuesta acá fue increíble. La gente reaccionó muy bien. Nunca pensamos que iba a tener este impacto“, describió Neki.
Sus inicios
Antes de pisar suelo español, Neki nunca había tatuado. Si bien el hombre de 34 años asegura que siempre fue un gran fanático del dibujo y el diseño, en Mendoza trabajaba como barbero.
Frustrado por su presente y buscando un cambio en su vida, decidió emigrar a Cartagena, una ciudad de Murcia. Fue allí que conoció a David, un tatuador que lo impulsó a probar aquello que hoy tanto le apasiona.
“Yo era barbero, y cuando me vine para España fue pensando en ponerme una barbería. Empecé cortando el pelo y así conocí a David, era mi cliente. En una de nuestras charlas le cuento que me gustaba mucho dibujar. Él me impulsó a tatuar, contó Neki.
Y agregó: “Me ayudó regalándome una máquina y ahí empecé a practicar. En un principio tatuaba en mi casa, pero después David abrió un estudio y me fui con él. Hace cuatro años que me dedico a lo que me gusta“.
A lo largo de este tiempo, el tatuador ha explorado diferentes estilos, aunque afirma que el realismo es su fuerte.
Ganas de más
Si bien el maipucino confiesa que aún están disfrutando del éxito de su última obra, asegura que en “David Bosque Tattoo Studio” siempre están buscando “hacer cosas para destacar un poco más“.

“La pieza todavía sigue en el estudio. En una o dos semanas la vamos a llevar al museo, y ahí seguro nos ponemos a pensar en otra cosa. Esto de la piel sintética va a ser difícil de superar, pero algo se nos va a ocurrir“, concluyó entre risas Neki.
Fuente y fotos: Gentileza El Sol







