A fin de luchar contra la dolorosa enfermedad conocida como “fibromialgia”, existe la organización no gubernamental “Esperanza”. Una de sus fundadoras, Liliana Torrico, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, respecto de las tareas que realizan en beneficio de los pacientes.
La fibromialgia es una afección crónica que causa dolor en todo el cuerpo, fatiga y otros síntomas. Las personas con fibromialgia pueden ser más sensibles al dolor que aquellas que no la tienen. Esto se conoce como percepción anormal del dolor. Es una enfermedad que tiene varios antecedentes, y llevó cierto tiempo su correspondiente investigación. “Empezamos desde la mañana con una rigidez matinal, fatiga, cefaleas, ansiedad, depresión, trastornos de pánico en muchas ocasiones y en muchos casos, trastornos del sueño (que es uno de los más terribles), insomnio, difusión cognitiva, alteración intestinal, sensación de manos hinchadas, sequedad de mucosas, hipersensibilidad a la luz, al sonido, a los olores, a los cambios climáticos, o sea que es algo realmente complejo lo que se vive”, advirtió.
Muchos pacientes han visto necesario que se le dé algo más de relevancia al problema, “Nosotros iniciamos toda esta lucha para poder hacer visible esta enfermedad, debido a que es totalmente desconocida y necesitamos que se investigue, que se han plataformas médicas para que podamos tener un tratamiento, tanto médico como multidisciplinario adecuado”, recordó Torrico.
Si bien hay un tratamiento para la fibromialgia, no ataca como corresponde a la enfermedad sino que únicamente quita algo el dolor. “Dicen que es una falta de serotonina, pero lo que realmente necesitamos es un tratamiento multidisciplinario, lo que incluiría el médico clínico, traumatólogo, psicoterapia en la que estaría incluido psicólogo y psiquiatra, y aparte una terapia física que incluye kinesiólogo, masajes, estiramiento, entrenamiento de la postura, así que los tratamientos alternativos estaría bueno que pudiéramos tener, como relajación, acupuntura, yoga, hidroterapia, que son tratamientos más efectivos ya que cuando los he podido realizar me han beneficiado muchísimo”, aseguró. No obstante, es una enfermedad crónica por lo que no tiene cura independientemente de lo que se haga con ella.
Los médicos le han dicho que seguramente es una enfermedad que tiene desde la infancia, pero justamente la falta de investigación existente es lo que ha llevado al actual desconocimiento general sobre los orígenes.
Debido a que se trata de una enfermedad no probada, las obras sociales en muchos casos no la cubren y la medicina pública la deja algo de lado, por lo que algo que esperan los pacientes es una legislación que los defienda. Para ello, hay un proyecto presentado ante la Cámara de Diputados de Mendoza.







