Este último martes, a la edad de 96 años, falleció el Brigadier Alberto Simari. Nacido y criado en San Rafael, demostró un profundo amor por su ciudad a lo largo de su vida. Su legado se encuentra plasmado en el laboratorio del Hospital Español, una obra que se hizo realidad gracias a sus generosas donaciones. Este espacio, que lleva su nombre, ha sido fundamental para mejorar la atención médica en la región.
Además, durante el conflicto bélico de las Malvinas, Simari se destacó como comandante de Operaciones de la Fuerza Aérea Argentina, demostrando un valor y una capacidad de liderazgo excepcionales.
Su yerno, brigadier Vicente Luis Autiero, en diálogo con FM Vos 94.5 lo recordó con cariño e hizo una breve reseña de su historia. «Alberto Simari fue hijo de inmigrante de españoles e italianos. Su padre se desempeñó como contador en San Rafael. Tuvo tres hermanos, se destacó desde siempre por ser un hombre muy deportista. De hecho, jugó en Pedal y participó de varias disciplinas. A los 18 años decidió estudiar en la Fuerza Aérea Argentina. A esa edad partió para Córdoba para poder instruirse», relató el reconocido militar Vicente Luis Autiero.
«Estamos hablando de la década del 40. A partir de allí, hizo una muy buena carrera. Si bien él quiso siempre ser piloto, tuvo que ser separado por problemas cardíacos. Fue un hombre muy estudioso, por eso llegó a ser brigadier. Tuvo una trayectoria intachable. Un dato a tener en cuenta es que, si bien el participó del conflicto bélico de las Islas Malvinas, él no quiso recibir la pensión de Malvinas. La rechazó, argumentando que ocupó posición como comandante de operaciones y no combatió. En cada momento de su vida recordaba a su querido San Rafael», enfatizó Autiero.
«Yo fui cadete suyo y puedo dar fe de que nos marcó a todos con sus principios y amor a la patria. Entre otras cosas, trabajó mucho por el Hospital Español. Hizo varias donaciones que ayudaron a la puesta en marcha del laboratorio. Siempre trató de reunir los aportes necesarios para que pudiera funcionar lo mejor posible. También colaboró mucho con el aeropuerto local, el cual históricamente tuvo momentos altos y bajos. Siempre estuvo atento y averiguando qué necesitaba esa terminal aérea. Añoraba que el departamento tuviera un aeropuerto como corresponde», valoró.
Finalmente, puso en relieve la generosidad que tuvo siempre para con su ciudad natal. «Hay mucha gente que no sabe todo lo que hizo. Siempre actuó con humildad y sin pedir nada a cambio. Me parece que nunca tuvo un reconocimiento como se lo tenía merecido. Ahora en San Rafael quedan unos pocos familiares de él. Uno de ellos es Luis Lorenzo, quien es el primo de mi mujer. Otro hombre intachable como Alberto Simari. Hubo mucha gente de su edad que trabajó mucho para que San Rafael fuera lo que hoy es», concluyó.







