La denuncia acerca de la presencia de un elemento explosivo obligó a los responsables de un boliche ubicado en el subsuelo del local ubicado en avenida San Martín y Olascoaga a desalojar el mismo aunque, luego, se constató que el aviso era falso.
El hecho se produjo cerca de las 3 del domingo cuando un llamado alertó sobre la presunta colocación de un explosivo en el local. Ante ello, autoridades policiales se hicieron presentes en el lugar y, con la anuencia y colaboración de los dueños del inmueble, procedieron al desalojo de los asistentes.
Tras revisar las instalaciones y comprobar que la amenaza había sido falsa, ya que no había ningún elemento sospechoso en el interior del boliche, quienes se estaban divirtiendo antes de la alerta y esperaron en las adyacencias durante casi 40 minutos, pudieron volver a ingresar para continuar con la diversión nocturna.







