Tras días de incertidumbre, la alvearense María Paula Giménez y Lucas Aguilera, oriundo de Luján e Cuyo, fueron liberados y ya se encuentran en Estambul. Su madre, Nora Otín, relató el alivio del reencuentro parcial, las duras condiciones de detención y el proceso de regreso a la Argentina luego de haber participó de una flotilla humanitaria con destino a la Franja de Gaza.
En las últimas horas se confirmó la liberación de los activistas María Paula Giménez y Lucas Aguilera, quienes habían sido detenidos en Libia mientras participaban de una misión de ayuda humanitaria de remedios y alimentos con destino a la Franja de Gaza para ayudar a los palestinos bajo el genocidio del ejército de Israel. Ambos ya se encuentran en Estambul, desde donde iniciarán el regreso a la Argentina previsto para el viernes por la noche.
La confirmación trajo alivio a las familias, que durante semanas vivieron momentos de incertidumbre sin información clara sobre el estado de los detenidos. En ese contexto, Nora Otín, madre de María Paula Giménez, relató en diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 el desenlace del caso y las primeras comunicaciones que pudo mantener con su hija tras la liberación.
“Ya es un alivio total, digamos, aunque todavía no ha llegado acá a la Argentina, pero ya están en eso, van a regresar mañana a la noche, viernes a la noche, ya van a estar acá”, expresó Otín al describir el momento que atraviesa la familia luego de la confirmación de la liberación.
Según relató, el contacto con su hija fue breve pero significativo, ya que aún se encuentran en proceso de traslado y organización junto al grupo que integró la flotilla humanitaria. En ese intercambio inicial, la joven comenzó a reconstruir parte de lo vivido durante su detención.
En su testimonio, Nora Otín describió que los primeros días de detención fueron especialmente duros y que, durante un período inicial, incluso se desconocía con precisión el paradero de los activistas. “Recién estaba conversando con ella, me estuvo contando algunas cositas, así como medio rápido. Los primeros diez días fueron terribles, esos días que permanecieron como desaparecidos, que fue donde hicieron la huelga de hambre”, señaló.
La mujer detalló que las condiciones de alojamiento fueron extremadamente precarias, con falta de ropa y escasos recursos básicos. “Realmente fue terrible, no tenían ropa, estuvieron los 30 días con la misma ropa, se iban lavando de a poco”, relató, al describir la situación que atravesaron los integrantes de la flotilla durante su detención.
También explicó que el grupo fue alojado en instalaciones de condiciones muy limitadas, con espacios reducidos y medidas de seguridad estrictas. “Eran unas habitaciones de dos por dos, todos pintados de gris oscuro hasta el techo, con puertas con mirilla arriba y abajo para pasar comida”, describió, al tiempo que indicó que los detenidos fueron trasladados dentro del mismo establecimiento en diferentes momentos de su detención.
En ese sentido, señaló que inicialmente estuvieron en condiciones aún más restrictivas, para luego ser reubicados en un espacio ligeramente más amplio hacia el final del período de encierro en Libia. “Primero de a uno y después los pusieron de a tres”, detalló, al reconstruir la información que recibió de su hija.
Con el paso de los días, las condiciones habrían mejorado parcialmente. Según su testimonio, en la etapa final de la detención se permitió mayor ventilación en las celdas y un trato algo menos restrictivo, aunque el proceso continuó siendo extremadamente difícil desde el punto de vista psicológico. “Los últimos días les abrieron las puertas como para que estuvieran ventilados”, señaló.

El regreso y el rol de la diplomacia internacional
Consultada sobre los motivos de la liberación, Otín explicó que no hubo una justificación clara por parte de las autoridades que intervinieron en el caso. Según relató, se informó únicamente que la decisión se tomó por disposición de la Fiscalía local, sin mayores precisiones. “No ponían por qué motivo, cuál era el motivo”, indicó.
De acuerdo con su reconstrucción, los activistas fueron trasladados en la madrugada hasta el aeropuerto para luego ser enviados a Estambul, desde donde comenzó la logística de retorno hacia sus países de origen.
En ese contexto, destacó el rol de la Cancillería italiana, que habría intervenido de manera más directa debido a su presencia diplomática en la región. “La Cancillería italiana es la que más activa pudo trabajar porque tienen una sede ahí en Libia del este”, explicó.
Según señaló, esa presencia permitió un seguimiento más cercano de los detenidos y habría contribuido a una leve mejora en las condiciones de su detención durante el proceso. “Gracias a que fueron ellos también fue cuando mejoraron un poquito las condiciones”, agregó.
Más allá de las dificultades atravesadas, Nora Otín destacó el acompañamiento recibido durante todo el proceso por parte de la comunidad y de distintas personas que siguieron el caso. “Hubo momentos que no teníamos ni idea de cómo estaban”, expresó al recordar la incertidumbre vivida durante los días de detención.
En ese sentido, valoró especialmente el apoyo social recibido en General Alvear y en la región, al considerar que la visibilización del caso fue clave para sostener el reclamo y acompañar a las familias. “Recibimos mucho apoyo, mucha contención de toda la gente”, afirmó.
Consultada sobre el impacto emocional del proceso, señaló que intentó mantenerse fuerte pensando principalmente en su hija. “Yo estaba acá, calentita, cómoda, pero ellos estaban ahí, no sabíamos cómo estaban”, dijo con crudeza.
Finalmente, describió la liberación como un cierre esperanzador dentro de un proceso que pudo haber tenido un desenlace más complejo. “Final feliz, gracias a Dios, porque podría haber pasado mucho peor”, expresó.
La joven arribaría a la Argentina el viernes por la noche, sin pasar por General Alvear, ya que reside en Buenos Aires. Una vez en el país, la familia espera poder reencontrarse plenamente y cerrar una etapa marcada por la incertidumbre y la distancia.
Antes de finalizar la entrevista, Otín agradeció la cobertura mediática del caso por parte de Diario San Rafael y Fm Vos y el acompañamiento recibido durante todo el proceso. “Sin ustedes no hubiese sido posible que esto se hiciera visible”, expresó.







