Profesionales que se desempeñan en Fuesmen visitaron los estudios de Fm Vos explicaron cómo funciona este estudio, quiénes deberían realizarlo y la importancia de diagnosticar de manera temprana una enfermedad que suele avanzar sin presentar síntomas.
La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en adultos mayores. Para detectarla de manera precoz existe la densitometría ósea, un estudio que permite medir la cantidad de calcio presente en los huesos y determinar si una persona presenta osteopenia o osteoporosis, facilitando así un tratamiento oportuno.
Durante su visita a los estudios de FM Vos (94.5), el médico Carlos Sanz y la técnica radióloga Claudia Cruz, ambos integrantes de FUESMEN (Fundación Escuela Medicina Nuclear), ubicado en Emilio Civit 239, San Rafael, brindaron detalles sobre este estudio, sus beneficios y las recomendaciones para su realización.
Sanz explicó que la densitometría es un método de diagnóstico por imágenes que permite cuantificar la masa ósea de una persona. «Nos permite categorizar en qué punto está parada esa persona, si es normal, si tiene algún grado mínimo o severo de descalcificación, que llamaremos osteopenia u osteoporosis», indicó.
El especialista señaló que si bien la enfermedad afecta con mayor frecuencia a las mujeres después de la menopausia, debido a la disminución de los estrógenos, también puede presentarse en hombres, aunque generalmente de forma más tardía.
Además, destacó que el equipo utilizado en FUESMEN es un densitómetro DEXA, considerado el método de referencia a nivel internacional para este tipo de evaluaciones. «Es el método estandarizado por la Organización Mundial de la Salud para medir la densidad mineral ósea y poder compararla con parámetros internacionales», explicó.
Por su parte, Cruz detalló cómo se desarrolla el procedimiento. Según comentó, el estudio comienza con el registro del peso y la talla del paciente, datos necesarios para que el equipo realice correctamente la medición. Posteriormente se efectúa una serie de preguntas relacionadas con antecedentes y factores de riesgo, antes de realizar las imágenes.
«Es un estudio muy sencillo, no invasivo y dura aproximadamente 10 minutos. Muchas personas llegan con miedo pensando que van a ingresar en un tubo, pero no es así, por lo que también resulta adecuado para pacientes con claustrofobia», señaló.

Uno de los avances incorporados por FUESMEN es la utilización del sistema FRAX, una herramienta que permite calcular el riesgo de sufrir fracturas durante los próximos diez años. Según explicaron, este cálculo no solo tiene en cuenta la densidad mineral ósea, sino también otros factores clínicos, como antecedentes familiares, diabetes, hipotiroidismo, tratamientos prolongados con corticoides y otras enfermedades que pueden favorecer la pérdida de masa ósea.
Para el estudio de la osteoporosis, las mediciones principales se realizan sobre la columna lumbar y la cadera, aunque en determinados casos también puede incorporarse el análisis del antebrazo cuando existen alteraciones que dificultan una correcta interpretación de la columna.
Durante la entrevista, Sanz remarcó que una de las principales características de la osteoporosis es que no produce dolor hasta que aparece una fractura. «La osteoporosis no duele; lo que ocurre es que se fractura el hueso», afirmó.
El profesional explicó que las fracturas más frecuentes vinculadas a esta enfermedad son las de muñeca, seguidas por las vertebrales y, posteriormente, las de cadera, estas últimas consideradas las más graves por sus consecuencias. «Las fracturas de cadera tienen una alta morbimortalidad. Muchas personas, un año después de sufrirlas, ya no vuelven a tener la misma calidad de vida», advirtió.
Los especialistas también destacaron el papel de la actividad física como una herramienta fundamental para prevenir caídas y conservar la masa muscular, un aspecto clave para reducir el riesgo de fracturas en personas mayores.
En cuanto a las indicaciones para realizarse una densitometría, Sanz explicó que las recomendaciones generales establecen que deberían efectuarse en mujeres mayores de 60 años y hombres mayores de 70, además de pacientes con enfermedades o tratamientos que favorezcan la pérdida de calcio.
La técnica radióloga explicó que la indicación de una densitometría suele surgir durante los controles médicos de rutina, especialmente en el caso de las mujeres. «Generalmente, los profesionales que derivan pacientes son principalmente ginecólogos, que le hacen el control a la mujer y determinan si está en posmenopausia o en premenopausia», señaló. Agregó que, si la paciente ha sufrido caídas o presenta factores de riesgo, el especialista puede indicar el estudio incluso antes de la menopausia.
En ese sentido, indicó que una vez iniciada la posmenopausia el control pasa a formar parte del seguimiento habitual. «En la posmenopausia ya se hace un control cada dos años de la parte ginecológica», explicó, al remarcar que el objetivo es detectar de manera temprana una posible pérdida de masa ósea y prevenir complicaciones futuras.
La solicitud del estudio no depende exclusivamente del ginecólogo. «Puede pedirlo el ginecólogo, el clínico, el traumatólogo también. Oncología también», afirmó Cruz al referirse a las distintas especialidades que lo indican. Además, Sanz recordó que las recomendaciones generales establecen realizar una densitometría en mujeres mayores de 60 años y hombres mayores de 70, así como en personas con enfermedades o tratamientos que favorezcan la descalcificación ósea.
Finalmente, los profesionales aclararon que la tecnología DEXA también posee otras aplicaciones además del diagnóstico de osteoporosis. En ese sentido, señalaron que permite evaluar la composición corporal, determinando con precisión la cantidad de grasa, masa muscular y masa ósea, información útil tanto para el seguimiento de tratamientos médicos como para programas de actividad física y descenso de peso.



