El geólogo Leandro Cara, especializado en sensores remotos e imágenes satelitales, confirmó un panorama hídrico preocupante para la provincia de Mendoza. El especialista señaló que la falta de nevadas significativas durante el invierno mantiene a las cuencas con un déficit bastante grande. Señaló que el panorama es bastante crítico de cara a la temporada de verano.
Al principio de la entrevista que dio a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, explicó que la cobertura de nieve en las cuencas mendocinas está muy por debajo del promedio. “Estamos por debajo del promedio prácticamente en todas las cuencas de Mendoza. Las cuencas de la provincia se encuentran entre el 70% y el 80% de su cobertura habitual, aunque la del Diamante está cerca del 90% y no se vio tan afectada. La situación es aún más crítica en el norte, donde cuencas como la del río Jáchal en San Juan están por debajo del 50% de lo esperado», afirmó.
«Este déficit se inserta en un contexto de megasequía que comenzó en 2010, el ciclo más prolongado en la historia de la región. Si bien hubo algunas nevadas en agosto, estas no han llegado a cubrir la cuenca y a preservar la cantidad de nieve que se necesita para el verano», agregó.
El rol de los
glaciares y el
aumento de las
temperaturas
La falta de nieve ha convertido a los glaciares en la principal fuente de agua para los ríos. “Seguimos tomando agua de glaciares. Los glaciares van a seguir en retroceso. Estos reservorios son fundamentales porque aportan hasta el 60% del caudal en los meses de mayor demanda, que coinciden con la época de floración y crecimiento de los cultivos, entre septiembre y marzo», subrayó Cara.
«El cambio climático ha provocado que la temperatura del suelo vaya en un franco aumento en la montaña. Este incremento térmico y la menor precipitación nívea hacen que la nieve se derrita más rápido. Mientras que en años normales la nieve duraba hasta noviembre, en la actualidad a fines de septiembre, mediados de octubre, dejamos de tener cobertura de nieve», observó.
Escasas posibilidades de revertir el déficit
Respecto a la posibilidad de que futuras nevadas mejoren la situación, Cara se mostró pesimista. “Es más una expresión de deseo que otra cosa. La nieve que pueda caer a esta altura del año ya no tiene la misma fuerza de acumulación que las nevadas de pleno invierno. Aunque pueden ayudar, no van a engrosar significativamente el promedio», analizó.
«El déficit del 30% respecto a los valores históricos es muy difícil de revertir. Puede pasar, pero debería darse una situación bastante extraordinaria», concluyó, anticipando que Mendoza se dirige a una temporada de escases hídrica sin grandes posibilidades de mejora.







