Graciela Noemí García, recién nombrada directora de Cáritas San Rafael, compartió su visión y planes para la organización, enfocada en la transparencia, la colaboración y el servicio a los más necesitados.
De esta manera, García llega a una de las instituciones de asistencia social más reconocidas y respetadas de la región. Con una larga trayectoria en la educación y un profundo compromiso con el servicio a los demás, la nueva titular se embarca en este nuevo desafío con determinación y un claro sentido de propósito.
En declaraciones para Diario San Rafael y FM Vos 94.5, García compartió detalles sobre su pasado y sus motivaciones para asumir este nuevo rol. “Siempre he sentido que la docencia es un apostolado, un llamado a servir a los demás a través de la educación”, comentó García. “Después de años dedicada a la enseñanza, sentí que era el momento de dar un paso más y contribuir de manera más directa a la comunidad a través de Cáritas”.
Su experiencia como directora de escuela la preparó para este desafío, brindándole habilidades de gestión y liderazgo que planea aplicar en su nuevo rol. “Durante mi tiempo como directora de la Escuela Hortensio Ojeda, aprendí la importancia del trabajo en equipo y la transparencia en la gestión”, explicó García.
La flamante directora de la entidad solidaria expresó que “esa es la mentalidad que espero llevar a Cáritas, donde quiero ser parte de un equipo comprometido con la causa y enfocado en brindar ayuda efectiva a quienes más lo necesitan”.
El camino hacia la dirección de Cáritas no fue directo para García. Después de su jubilación como maestra, inicialmente planeaba ofrecer apoyo pedagógico en la organización. Sin embargo, una serie de conversaciones con líderes religiosos la llevaron a considerar un papel más activo. “El sacerdote de mi parroquia me habló sobre un proyecto de merendero en colaboración con Cáritas”, recordó García. “A medida que exploraba esta oportunidad, sentí un llamado interior cada vez más fuerte para comprometerme completamente con la misión de Cáritas”.
El proceso de toma de decisiones incluyó momentos de reflexión y discernimiento espiritual para García. “Durante un retiro, escuché palabras que resonaron profundamente en mí: que Dios no nos elige por nuestros talentos o capacidades, sino por nuestra disposición a servir”, compartió. “Esa fue la confirmación que necesitaba para aceptar el desafío de dirigir Cáritas”.
Desde su nombramiento, ha estado inmersa en conocer a fondo el funcionamiento de Cáritas y establecer contactos con el personal y voluntarios. “Es importante para mí entender las necesidades de nuestra comunidad y cómo podemos satisfacerlas de manera efectiva”, enfatizó García.
“Estoy comprometida a trabajar en estrecha colaboración con todas las partes interesadas para asegurarnos de que Cáritas siga siendo un faro de esperanza y apoyo para quienes más lo necesitan”.
Entre sus planes para el futuro de Cáritas, García destacó la importancia de la transparencia y la colaboración. “Quiero que nuestra gestión sea transparente y accesible para todos, para que la comunidad sepa cómo estamos trabajando y en qué estamos enfocados”, dijo García. “Además, creo firmemente en la importancia de trabajar en red con otras instituciones para maximizar nuestro impacto y llegar a más personas”.
También expresó su deseo de fortalecer el componente de evangelización en las actividades de Cáritas. “Nuestra labor va más allá de la asistencia material; también queremos ofrecer consuelo espiritual y compartir el amor de Dios con aquellos a quienes servimos”, explicó. “Es un aspecto fundamental de nuestra misión y algo en lo que quiero enfocarme durante mi tiempo como directora”.
Los primeros días de García en el cargo han sido una combinación de aprendizaje, planificación y acción. “Hay mucho por hacer y estoy lista para enfrentar los desafíos que se presenten”, afirmó. “Con el apoyo de mi equipo y la comunidad, estoy segura de que podemos lograr grandes cosas juntos”.







