La reforma laboral volverá a debatirse este viernes en el Senado. El proyecto ya había sido tratado en la Cámara Alta y luego pasó a Diputados, donde sufrió una modificación clave: se eliminó el artículo 44, que establecía el pago del salario al 50 y 70 por ciento durante licencias médicas. Ese punto generó fuerte rechazo sindical y, tras su supresión, el texto debe regresar ahora al Senado para su aprobación definitiva.
El jueves pasado, mientras se discutía la Ley de Modernización Laboral en el Congreso, en las calles se desarrollaba un paro general. La jornada dejó avenidas vacías y servicios resentidos, en una protesta de trabajadores y gremios que consideran que la reforma implica un retroceso en derechos laborales.
En este escenario, la conducción de la Confederación General del Trabajo se reunirá este miércoles para definir los próximos pasos ante la votación prevista para el viernes 27 de febrero. El oficialismo descuenta que la iniciativa será convertida en ley.
¿Hay un nuevo paro general?
Algunos gremios reclaman una medida contundente en paralelo al debate parlamentario. El Frente de Sindicatos Unidos impulsa un paro de 36 horas y pidió a la CGT que adopte una postura similar.
Sin embargo, dentro de la central obrera predomina otra estrategia. La mayoría de los dirigentes no anticipa una medida de fuerza de gran magnitud, aunque no descartan una movilización frente al Congreso. Por el momento, no hay un paro general confirmado.
Puertas adentro, la conducción sindical también analiza trasladar la disputa al plano judicial e impugnar en tribunales los artículos que consideran inconstitucionales, especialmente aquellos que limitan el derecho a huelga.
Así, mientras el Senado se prepara para dar el último paso legislativo, el movimiento obrero debate si profundizar la confrontación en las calles o abrir un nuevo frente en los tribunales.







