La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción a un proyecto de ley presentado por el ex vicepresidente Julio Cobos, que propone modificar el huso horario en Argentina.
La iniciativa busca retrasar una hora los relojes de todo el país, adecuando la hora oficial a la luz solar y reduciendo así el consumo de energía eléctrica.
Actualmente, Argentina se rige por el huso horario -3 GMT, aunque la mayor parte del territorio está en realidad dentro del -4 GMT, y gran parte de la zona cordillerana –incluida Mendoza– en el -5 GMT.
DESFASAJE GENERAL
Este desfasaje genera consecuencias que van más allá de lo técnico. Cobos lo ejemplificó con el día a día escolar: “Un chico que se levanta a las 7 de la mañana para ir a la escuela, en Mendoza se está levantando a las 5:30”. De allí la importancia de ajustar el horario a la realidad geográfica, mejorando el descanso y el rendimiento de miles de alumnos.

El científico Diego Golombek recordó que Argentina ya alternaba entre husos horarios en el pasado. “Habernos quedado en -3 en lugar de -4 es un equívoco que no se logra explicar claramente”, indicó, señalando que desde 1974 el país quedó fijo en un horario que no se corresponde con su ubicación natural.
SAN RAFAEL EN EL HUSO -5
En Cuyo, la Ciudad de Mendoza, San Rafael y San Juan figuran entre las principales ciudades del país que, geográficamente, se encuentran en el huso -5.

Además, también se encuentran esta franja Fiambalá y Tinogasta (Catamarca), Villa Unión (La Rioja), parte de la cordillera salteña, y varias localidades de la Patagonia como Neuquén, San Martín de los Andes, Junín, Zapala, Cutral Co, Bariloche, El Bolsón, Cipolletti, Roca, Esquel y Trevelín.
En el extremo sur, se destacan El Calafate, El Chaltén, Río Gallegos, Perito Moreno, Ushuaia, Tolhuin y Río Grande.
UNA DISCUSIÓN QUE VUELVE
El último cambio de huso horario ocurrió entre octubre de 2008 y marzo de 2009, cuando el país adoptó el -2 GMT, excepto 13 provincias –entre ellas Mendoza– que permanecieron en el -3.

Hoy, con la media sanción, el debate sobre el huso horario vuelve a estar sobre la mesa. Y en ese mapa, San Rafael aparece nuevamente como protagonista de una discusión que mezcla geografía, ciencia, vida cotidiana y política energética.







