Desde Chile destacan el potencial logístico y comercial entre el sur mendocino y el Maule, pero advierten que faltan decisiones políticas y ejecución de proyectos clave para avanzar en la conectividad binacional.
La necesidad de profundizar la integración entre el sur de Mendoza y la región chilena del Maule volvió a ponerse en agenda a partir del análisis del director regional del Fondo de Solidaridad e Inversión Social en ese país, Carlos Vergara Zerega, quien remarcó el potencial existente, pero también las demoras estructurales que impiden consolidar avances concretos.
En diálogo con FM Vos 94.5, el funcionario chileno, con experiencia como exalcalde de Romeral durante 12 años, señaló que el trabajo por la integración ha sido sostenido en el tiempo, aunque con resultados parciales. “Siempre estuvimos trabajando por el tema de la integración entre Argentina y Chile, especialmente por el sur de la provincia de Mendoza”, expresó, al tiempo que recordó acciones conjuntas vinculadas al turismo y la promoción regional.
Paso Pehuenche: un corredor estratégico
Uno de los puntos centrales del planteo es la necesidad de consolidar el Paso Pehuenche como un corredor estratégico. En ese sentido, advirtió que los acuerdos políticos existen, pero no se traducen en hechos concretos. “Falta la otra etapa, que es ejecutar y consolidar el sistema Pehuenche como un sistema realmente que pueda ayudar a la integración entre Argentina y Chile”, afirmó.
Asimismo, fue enfático al señalar que la infraestructura actual limita su desarrollo. “El paso Pehuenche tiene que ser para todo tipo de carga”, sostuvo, y agregó que “si no se hacen las últimas inversiones que se deben hacer y no hay hoy una voluntad política y administrativa, va a seguir siempre siendo un paso subutilizado”.
Desde el lado chileno, indicó que existe predisposición, aunque los avances se ven demorados por cuestiones burocráticas. “La voluntad está por el lado chileno, pero muchas veces temas administrativos van atrasando y limitando”, explicó.

Potencial logístico y conectividad aérea
Vergara Zerega también puso el foco en el potencial logístico que podría desarrollarse si se amplían las alternativas de transporte. En ese marco, mencionó la posibilidad de utilizar el aeropuerto de Malargüe para exportaciones. “Un Hércules o un Boeing 737 que aterriza en Malargüe perfectamente puede cargar 6 contenedores o 6 camiones de fruta”, detalló, en referencia a un proyecto piloto vinculado a la exportación de cerezas desde su región.
En esa línea, planteó la necesidad de diversificar los pasos internacionales y no depender exclusivamente del sistema Cristo Redentor. “Hay mucho que integrar entre las dos regiones, pero todo tiene que pasar por Libertadores”, cuestionó.
El impulso al Tren Transandino
Otro de los ejes centrales fue el impulso al Tren Transandino, un proyecto histórico que vuelve a cobrar relevancia. “Está volviendo a tomar impulso, especialmente en Argentina”, señaló, y destacó que incluso sectores del transporte de carga ven con buenos ojos su desarrollo.
Lejos de plantear una competencia con el transporte terrestre, explicó que se trata de un sistema complementario. “Los tramos más largos los hará el tren y los más cortos los camiones”, indicó, y añadió que esto permitiría incrementar el volumen de carga. “Se proyecta una gran cantidad de toneladas que pueden transportarse en este sistema interoceánico”, sostuvo.
Obstáculos políticos y visión de futuro
Consultado sobre las demoras en la concreción de estos proyectos, Vergara apuntó a una visión política de corto plazo. “Muchas veces hay una mirada de corto plazo. Cuatro años es muy poco y se busca mostrar resultados rápidos, lo que termina frenando estos proyectos”, analizó.
No obstante, resaltó que existen experiencias concretas de integración que demuestran el interés de ambas regiones. Entre ellas, mencionó actividades culturales y comerciales como el “Romeral Day” en Malargüe, donde se promovieron productos chilenos. “Hay que empezar con pequeñas acciones para llegar a grandes acciones”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que la integración binacional no se puede seguir postergando. “No podemos seguir esperando 50 o 60 años para concretar esta integración”, remarcó. El impacto económico también fue parte del análisis, especialmente para regiones con vulnerabilidades estructurales. “La región del Maule es una de las más vulnerables del país, con mucha estacionalidad”, explicó, y agregó que “estos proyectos pueden traer progreso y desarrollo tanto para el sur de Mendoza como para el Maule”.
Finalmente, Vergara Zerega consideró que el escenario político puede ser una oportunidad para avanzar. “Cuando hay cercanía política, es más fácil avanzar con los proyectos”, afirmó, aunque advirtió que las diferencias ideológicas suelen ralentizar los procesos. De todos modos, concluyó con una mirada estratégica sobre el futuro de la región: “Estos proyectos son los que van a permitir proyectar una mejor economía a futuro y una integración real”.







