El siniestro ocurrió el viernes por la tarde en la zona de Las Aguaditas y habría sido provocado por un cortocircuito. No hubo heridos, pero los daños materiales fueron totales en varios sectores de la casa y afectaron directamente la fuente laboral del grupo familiar.
Un incendio registrado el viernes, pasadas las 17:30 horas, provocó importantes pérdidas materiales en una vivienda ubicada en el distrito de Goudge, más precisamente en la zona de Las Aguaditas. El hecho afectó a una familia que no se encontraba en el domicilio al momento del siniestro, lo que evitó consecuencias personales, aunque sí dejó un escenario de destrucción que hoy condiciona su vida cotidiana y laboral.
Facundo Guerra, quien residía en la vivienda junto a su pareja y su hija, relató a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el incendio se habría originado por un problema eléctrico. “Esto ocurrió el viernes, pasadas las 17:30 horas. Yo no estaba en la casa en ese momento, ya nos habíamos ido para la casa de mi abuelo que vive cerca”, explicó. Según indicó, la información que recibió posteriormente apunta a una falla vinculada al suministro eléctrico. “Por lo que me dijeron, todo pasó por un cortocircuito, por las mermas en la luz, eso hizo un cortocircuito y ahí se inició el incendio”, detalló.
El fuego se concentró principalmente en el sector del comedor, aunque también alcanzó la cocina y generó daños severos en otras áreas por la acción del humo y el calor. “Lo que estaba en el comedor, que era televisor, muebles, todo eso, mis cosas con las que yo laburaba, máquinas de cortar el pelo, y los insumos de mi mujer que hace uñas, quemó todo”, expresó Guerra, al describir el impacto directo que tuvo el siniestro en la economía familiar.
En relación con el resto de la vivienda, explicó que si bien el fuego no avanzó con la misma intensidad, los daños fueron igualmente significativos. “El comedor y la cocina fueron los más afectados. En la cocina no fue mucho el fuego, pero se derritió toda la mercadería, los paquetes de fideos y todo lo que había, por el calor que había adentro”, señaló. En tanto, la habitación donde se encontraba la ropa y otros elementos personales quedó inutilizada. “La pieza quedó toda pasada de humo. La ropa la lavamos dos veces y no sirve, no hay caso, sigue con ese olor fuerte a humo”, lamentó.
El aviso del incendio llegó a través de un vecino que advirtió la presencia de una columna de humo negro saliendo de la casa. “Me avisó un vecino que está más o menos alejado, que vio que salía humo negro de la casa”, recordó Guerra. En ese momento no había nadie en el interior de la vivienda. “No había nadie, justo no estábamos adentro. Gracias a Dios ocurrió no estando nosotros”, remarcó.

Tras el incendio, la familia debió abandonar el lugar y actualmente se encuentra alojada de manera provisoria en la casa del abuelo de Facundo. “Ahora, por el momento, estamos en su casa, cerca de donde vivíamos”, indicó. Además, aclaró una información que había circulado erróneamente sobre la propiedad del inmueble. “La casa no es mía, es prestada. Llevaba hace 3 años, para 4, viviendo ahí. Me la prestó un hombre que me conoce de chico”, explicó.
La vivienda afectada está ubicada en una zona rural del distrito. “Es en Las Aguaditas, finca de Carlos Rodríguez”, precisó, al brindar referencias del lugar. La localización y las características del entorno hicieron que la ayuda de vecinos y conocidos fuera clave en las primeras horas posteriores al siniestro.
El incendio no solo dejó a la familia sin vivienda, sino que también los privó de sus herramientas de trabajo, lo que agrava la situación. “Yo me dedico a la barbería, a hacer corte masculino, y eso lo perdimos todo”, contó Guerra. En el mismo sentido, explicó que su pareja también perdió los elementos con los que realizaba su actividad. “Todo lo que estaba en el comedor, que agarró el fuego, lo perdimos todo”, insistió.
Ante este panorama, la familia comenzó a recibir distintas muestras de solidaridad. Guerra agradeció especialmente el acompañamiento de la comunidad y de instituciones locales. “Quiero darle gracias a toda la gente que nos ayudó en este momento que estamos pasando”, expresó. También destacó el apoyo de las autoridades del distrito. “Agradecer también al delegado del distrito de Goudge, que nos dio una mano muy grande”, dijo, y sumó el respaldo de organizaciones religiosas. “También a la gente de Cáritas, de la iglesia de Goudge”, agregó.
Según relató, personas de distintos puntos se acercaron para colaborar. “Gente de todos lados nos ha ido llevando cosas que nos han servido”, comentó. Si bien aclaró que ya han recibido una importante cantidad de ropa, señaló que aún necesitan elementos para poder retomar su actividad laboral y reorganizar su vida diaria.
La familia tiene una hija pequeña, lo que vuelve aún más compleja la situación. “Tengo una nena de 2 años y medio”, señaló Guerra, al explicar la urgencia de recuperar condiciones mínimas de estabilidad. Finalmente, reiteró su agradecimiento a quienes se solidarizaron. “No queda más nada que decir que gracias a todos los que me colaboraron”, concluyó.







