La economía argentina atraviesa un periodo de gran incertidumbre, una situación reflejada en el “índice de incertidumbre económica” desarrollado por el Centro de Analítica Económica y Empresarial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA). Daniel Aromi, uno de los responsables de este proyecto, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 los métodos y hallazgos de esta medición, que se basa en el análisis de comentarios en redes sociales, particularmente en YouTube.
“Desde hace más de dos años estamos monitoreando la manifestación de incertidumbre económica en redes sociales”, comentó Aromi. Este índice no se basa en encuestas tradicionales, sino en el análisis de millones de comentarios de usuarios argentinos en grandes canales de YouTube. “Vemos cuán frecuentemente los usuarios de redes sociales manifiestan incertidumbre cuando hablan de economía, en función de la presencia de ciertas palabras clave”, añadió.
El último informe, correspondiente a mayo, mostró que la incertidumbre económica se mantiene en niveles altos. “Hubo una caída luego del pico de las elecciones. Noviembre de 2023 es nuestro récord histórico. Diciembre fue muy alto y desde enero se ha estabilizado en niveles altos”, explicó Aromi. Este índice revela que la economía argentina sigue siendo impredecible, lo que afecta tanto a consumidores como a inversores.
Una de las características más interesantes de este estudio es la capacidad de descomponer los temas que generan incertidumbre. Aromi detalló que “de enero para acá, fueron cayendo las menciones de inestabilidad económica, asociadas a dólar e inflación, y se incrementaron las menciones de temas como trabajo, pobreza y también gobierno”. Este cambio en las preocupaciones refleja una evolución en las prioridades y temores de la población argentina.
La metodología utilizada por el equipo de Aromi tiene ventajas y desafíos únicos. “Esto tiene ciertas virtudes, porque uno está capturando en un ambiente natural qué es lo que está en la cabeza de las personas. Por supuesto, presenta desafíos porque son contenidos que no es muy claro cómo uno quiere extraer información de estos contenidos”, señaló. El uso de algoritmos de clasificación de texto permite inferir los temas de discusión y proporcionar una visión más granular de las preocupaciones económicas.
Aromi también abordó cómo estos hallazgos contrastan con las encuestas de imagen gubernamental. A pesar de la alta incertidumbre, algunas encuestas muestran una mejora en la percepción del gobierno nacional. “El gobierno es posible que tenga mejoras en su imagen gracias a la caída de la inflación, pero al mismo tiempo hay una advertencia sobre qué es lo que está pasando con los ingresos reales y los niveles de empleo”, comentó. Este contraste subraya la complejidad de la situación económica y la variedad de factores que influyen en la percepción pública.
El índice de incertidumbre económica se elabora mensualmente, aunque se reporta de manera bimestral. El próximo informe corresponderá al mes de julio y se publicará a principios de agosto. Aromi destacó la relevancia de estos estudios en una sociedad cada vez más influenciada por las tecnologías de la información y las redes sociales. “Para entender qué es lo que pasa en la sociedad, cada vez más vamos a tener que confiar en ejercicios similares a estos, que por supuesto van a ir evolucionando”, afirmó.
El futuro de la medición de la opinión pública podría incluir métodos aún más avanzados, como las encuestas sintéticas. “Hoy en día, con los grandes modelos de lenguaje, uno puede volcar grandes conjuntos de textos para que un modelo aprenda los patrones del lenguaje que se manifiestan en estos textos, ir a interactuar con ese modelo que entrenó y hacerle preguntas, pedirle que complete frases. Yo creo que esas son técnicas que cada vez más van a tener utilizaciones en este esfuerzo por tratar de medir opinión pública”, explicó Aromi.







