La decisión del presidente Javier Milei de disolver la Dirección Nacional de Vialidad, oficializada en las últimas horas mediante un decreto, generó un fuerte impacto no solo entre los trabajadores del organismo, sino también en la opinión pública y en sectores vinculados a la infraestructura y seguridad vial del país. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el ingeniero Jorge Maturano, integrante del staff del Cuarto Distrito Mendoza, expresó su visión crítica sobre la medida, al tiempo que advirtió sobre sus posibles consecuencias.
“Usted se dará cuenta cómo estamos y cómo está toda la gente que somos viales, que somos viales de toda la vida”, comenzó diciendo Maturano, al tiempo que diferenciaba a los trabajadores de carrera de los funcionarios políticos que actualmente ocupan cargos transitorios. “Hoy viene esta gente que hace un año y medio que están, y bueno, nos tiran a todos tristemente de la causa de Vialidad. Nosotros no somos la causa de Vialidad, somos la Dirección Nacional de Vialidad y hemos trabajado y seguimos trabajando desde aquí, especialmente en Mendoza, que tiene el paso más importante con Chile”.
El ingeniero hizo referencia a la estigmatización que, según su visión, recae sobre la institución desde el caso judicial conocido como la “causa Vialidad”, por el cual fue condenada la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Yo no tengo nada que ver con la causa de Vialidad. He sido jefe de distrito y puedo discutir el tema real con quien sea”, enfatizó.
El impacto de la medida no es menor: Vialidad Nacional cuenta con una planta cercana a los 5.200 empleados distribuidos en 24 distritos a lo largo del país y en la Casa Central ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “Somos unos más, unos menos, pero más o menos 5.200 agentes, entre personal de campaña, técnico, ingeniero, administrativo y todas las otras profesiones que están en Vialidad Nacional”, precisó.
El organismo tiene bajo su responsabilidad una red vial nacional de aproximadamente 42.000 kilómetros. “Con ese personal tenemos para atender más o menos unos 42.000 kilómetros de camino en todo el país”, puntualizó Maturano, al tiempo que recordó las dificultades operativas vividas durante los años noventa, bajo la gestión de Carlos Menem y Domingo Cavallo. “No nos daban para pagar la luz ni el teléfono. El teléfono con candado porque era la época de los teléfonos adictos. Teníamos que hacer convenios con municipios: les prestábamos una máquina y ellos nos pagaban los servicios”.
Consultado sobre el futuro de las rutas nacionales, el ingeniero cuestionó duramente los anuncios del vocero presidencial sobre la concesión de 9.000 kilómetros. “Quedan 33.000 kilómetros al amparo de Dios, ¿quién los va a mantener?”, preguntó con preocupación. También mencionó que, en el caso de Mendoza, el convenio firmado hace un par de meses con el Gobernador incluye solamente accesos y una ruta en el sureste provincial.
Sobre los pliegos licitatorios que permitirían privatizar parte del mantenimiento de las rutas, Maturano fue tajante: “Son lamentables esos pliegos que hacen. Hablan de concesión a 30 años sin prever que el país pueda evolucionar o crecer. Seguramente que en esos 30 años las rutas van a necesitar una ampliación en la capacidad del camino”.
Además, alertó sobre un punto particularmente grave: el uso comercial de la zona de camino por parte de las futuras empresas concesionarias. “También se les habilita a los concesionarios a utilizar la zona de camino para hacer emprendimientos. La zona de camino es por una cuestión de seguridad vial. Dentro de la zona de camino no se puede hacer lo que uno quiera”.
Ante la falta de información oficial sobre posibles indemnizaciones o mecanismos de retiro voluntario, Maturano explicó que ya se está avanzando por la vía judicial: “Nuestros abogados están elaborando para presentar probablemente jueves o viernes un amparo, y después seguir con la visibilización y los contactos con los diputados y senadores, ya sean provinciales o nacionales, para ver si esto en la Cámara, en alguna de las dos Cámaras, se puede garantizar”.
A pesar del contexto adverso, los trabajadores siguen en sus puestos. “Hoy estamos como todos los días y vamos a seguir así, más que nunca comprometidos con Vialidad Nacional”, afirmó. Y cerró con una reflexión crítica: “Lamentablemente se ve que ni ellos saben lo que quieren hacer, pero bueno, son los que hoy la sociedad gobierna en el país. Hay que bancar”.







