La marcha en reclamo de justicia que iniciaron este lunes amigos, conocidos y familiares de Karen Ríos, la joven de 20 años asesinada en su casa de Rivadavia, terminó con incidentes en las inmediaciones a la Comisaría 13ª, ubicada frente a la plaza departamental.
Una veintena de jóvenes, acompañados por el colectivo Ni Una Menos, se separó del grupo mayor de 500 personas y comenzó a lanzar piedras contra la dependencia, que también es judicial, y policías que custodiaban el edificio frenaron el avance con gases lacrimógenos y balas de goma.

Esto provocó que los cruces se acentuaran y se prolongaran durante varios minutos.
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Después de las agresiones, los presentes se trasladaron hasta otro sector del espacio público y quedaron frente a los uniformados de Infantería. En ese momento, se vivieron momentos de tensión y nuevos choques con el personal uniformado.

El femicidio ocurrió alrededor de las 7.40 cuando Hugo Orlando Sosa irrumpió en la vivienda del barrio La Libertad, localizada en calle Juan José Paso, a pocos metros de la esquina con Silva.
Fuentes policiales indicaron que el agresor portaba un arma blanca y se dirigió hacia la habitación de su ex pareja, pero no la encontró allí. No obstante, discutió con la hermana de la chica y le propinó una puñalada en el pecho, que le provocó su deceso.

En el lugar se vivieron momentos dramáticos, ya que otros integrantes del grupo familiar intentaron frenar al hombre y resultaron con lesiones: la madre y una hermana menor de la víctima sufrieron varios cortes y debieron ser hospitalizadas, pero quedaron fuera de peligro.
El novio de Ríos fue quien consiguió interceptar al atacante cuando se estaba dando a la fuga y lo retuvo hasta la llegada de los uniformados.
Fuente y Fotos: Gentileza El Sol







