Este miércoles, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el mes pasado los precios aumentaron en promedio un 4,2% mensual, lo cual refleja una suba de 0,2 puntos porcentuales con respecto a julio (4%). Así, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un avance del 94,8% en lo que va del año y del 236,7% frente agosto de 2023.
Con estos datos, la Argentina sigue teniendo una dinámica de precios única a nivel global y se destaca en la región por tener una inflación interanual de tres dígitos.
El economista Amilcar Collante, en diálogo con FM Vos 94.5, explicó este efecto rebote en la economía argentina. «El dato no es bueno, se posiciona por encima de la expectativa del mercado. De hecho, las principales consultoras anticiparon que la inflación de agosto iba a ser de 3,9 %. El gobierno también pensaba que la inflación de agosto iba a estar unas décimas por debajo de la de julio. Finalmente, esto no ocurrió y la inflación fue de 4,2 %», comentó Amilcar Collante al principio de la nota.
«Lo que podemos observar es que hay una persistencia de la inflación. El proceso de desinflación es un poco más sencillo al comienzo, siempre partiendo del 25,5 % de diciembre del 2023, que se originó por la devaluación y la liberación de ciertos precios de la economía. Ahora bien, lo que está claro es que al gobierno le está costando perforar la barrera del 4 %. De ningún modo el mes próximo vamos a tener (como aspiraba el gobierno) una inflación del 2 % que converja al mismo ritmo devaluatorio del peso. Eso no lo vamos a ver», advirtió.
Luego de aplicar esa observación, examinó cómo incide en la inflación la actualización en las tarifas de los servicios públicos. «Todavía se siguen aplicando ajustes sobre los precios relativos. Si bien se avanzó mucho sobre el proceso de actualización tarifaria, aún resta recorrer una parte del camino. Hay evidentemente una divergencia entre bienes y servicios», expresó.
Asimismo, indicó cuáles son las expectativas inflacionarias de cara a los próximos meses. «El gobierno se ilusiona con que la rebaja del Impuesto País impacte en la reducción de la inflación, pero si uno observa la inflación núcleo se da cuenta de que la misma fue del 4,1 % en agosto. En julio fue de 3,8%. Por ende, está a la vista que en septiembre va a costar romper con la inercia inflacionaria. El gobierno tiene en claro cuáles son las variables que quiere que converjan, pero no definió el esquema», recalcó Collante.
Por otra parte, se refirió a los indicios de reactivación que han mostrado ciertos sectores productivos esenciales de la economía, como la construcción. «En el primer trimestre del año la economía en general sufrió un golpe muy fuerte, con una caída que rondo el 10 % con respecto al PBI. Luego, esa brecha se fue achicando gracias al aporte del agro. Las industrias, los comercios y la actividad de la construcción han sido muy castigadas. Entre los meses de abril y mayo se llegó al piso y hoy se ven ciertos indicios positivos. No obstante, creo que está recuperación es muy leve porque todo el proceso inflacionario impactó en los niveles de ingresos disponibles. El acceso al crédito puede ser como un amortiguador de la recesión», destacó el economista.
«La reactivación de los créditos juega un papel fundamental para un plan de estabilización de la economía. Hay que estimular al sector privado a que invierta con tasas de intereses razonables. Como dije recién, esto es bienvenido en el sentido de que es un amortiguador para la caída de las actividades productivas. Por ejemplo, hoy el sector inmobiliario tiene bastante movimiento con alquileres y las ventas de inmuebles. La recuperación se va a ir dando de forma gradual en los distintos sectores», subrayó.
Finalmente, se refirió a cuánto influye el blanqueo de capitales en la regulación de bienes y activos. «El blanqueo de capitales permite un ingreso importante de depósitos en dólares, los cuales están creciendo a ritmo arriba de los 100 millones diarios. Lo interesante es que una parte de las personas que realizan el blanqueo se posicionan en activos financieros argentinos. Por consiguiente, se da una suba de los títulos argentinos en dólares. Esta situación también está comprimiendo a los dólares financieros que se dispararon en el mes julio. Hay que ver si el gobierno prorroga este blanqueo y cuáles son las expectativas del mercado. El foco está puesto en cómo interviene el Banco Central generando cierta expectativa a futuro de una devaluación. De todas formas, ese factor en el momento está compensado por el efecto del blanqueo de capitales. En el corto plazo vamos a tener un flujo importante de fondos que van a posicionarse en activos, principalmente en bonos argentinos que llevan cierta calma al mercado. Hay que ver cómo sigue la película una vez que termine el blanqueo», cerró.


