San Rafael continúa avanzando en la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas a la producción agropecuaria. En los últimos días se presentaron los resultados de un proyecto que apuesta por el aprovechamiento de los procesos biológicos naturales para mejorar el rendimiento de los cultivos y promover prácticas más sostenibles.
En este sentido, el ingeniero agrónomo Sergio Di Cesare y el enólogo Oscar Zalazar brindaron detalles del Sistema Integrado Biológico (SIF), una metodología que trabaja sobre la microbiología del suelo y de las hojas de las plantas.

De la iniciativa participaron Familia Lalik–Cavas del Artesano, Bodega y Viñedos Simonassi Lyon y PER SEM «A favor del suelo», establecimientos que acompañaron las experiencias desarrolladas durante los últimos cinco años.
LOGRARON REDUCIR UN 30% LOS COSTOS OPERATIVOS
Uno de los resultados más destacados del proyecto es la reducción de costos en las fincas donde se implementó el sistema.
Según explicó Di Cesare, las experiencias permitieron alcanzar una disminución del 30% en los costos operativos, mediante un manejo más eficiente de los recursos y la incorporación de técnicas biológicas.
“Cada vez se quiere tener alimentos más saludables, con menos agroquímicos”, expresó el profesional, al destacar la importancia de avanzar hacia modelos productivos que permitan mantener la calidad y mejorar la rentabilidad.
EL DESAFÍO DE MEJORAR LA CALIDAD DE LOS VINOS SANRAFAELINOS
Por su parte, el enólogo Oscar Zalazar puso el foco en los beneficios que estas prácticas podrían aportar a la vitivinicultura regional.

Entre los aspectos destacados mencionó la posibilidad de mejorar el equilibrio de la acidez natural de los vinos, una de las dificultades que enfrentan los productores de la zona.
También advirtió sobre el deterioro que presentan algunos viñedos y remarcó la necesidad de revisar las prácticas agrícolas para conservar la productividad y la calidad de las uvas a largo plazo.
CAPACITACIÓN Y NUEVAS EXPERIENCIAS PRODUCTIVAS
Además de los resultados obtenidos en viñedos y olivares, el proyecto busca ampliar su aplicación a otras actividades agropecuarias.

Di Cesare explicó que actualmente se desarrollan experiencias relacionadas con la ganadería biológica, la producción de forrajes y la elaboración de ciruela seca, con avances que ya comienzan a observarse a nivel de productor.
Otro de los objetivos es fortalecer la capacitación. En ese sentido, las bodegas participantes pusieron a disposición sus instalaciones para impulsar encuentros formativos y compartir los conocimientos adquiridos.



