No pudo robar ni huir, pero igual lo pescaron. La referencia cinematográfica se ajusta al caso de un hombre que acaba de ser condenado a cuatro meses de prisión por tentativa de hurto en Chubut, luego de que agrediera a la empleada de una verdulería ubicada en la calle Colombia, en la ciudad de Trelew.
La resolución del caso fue rápida debido al proceso de juicio abreviado, pero también a la hábil reacción de la verdulera, que pese a los golpes que le pegó el intruso para amedrentarla, se las ingenió no sólo para resguardarse, sino también para impedir el delito.
El hombre fue detenido aún dentro del local, e increíblemente, no se deshizo de la evidencia que lo incriminaba, quizá con la esperanza de poder conservarla: cuando en la comisaría le hicieron una requisa, le encontraron 27 mil pesos escondidos entre la ropa interior, dinero que había sustraído de la caja del comercio.
Con la plata en los calzoncillos
Durante una audiencia llevada a cabo en la mañana del jueves, el hombre acordó una pena de cuatro meses de prisión en suspenso, en un juicio abreviado solicitado por el procurador de fiscalía Mauro Quinteros, según se informó desde el Ministerio Público Fiscal de Chubut.
El Juez Gustavo Castro homologó la pena, que quedó registrada bajo la calificación de robo tentado.
Para evitar un proceso penal a través de un juicio abreviado, el acusado defendido por Facundo Larrachea admitió su participación en los hechos y aceptó la sentencia, que por cierto es leve, aunque le quedará como antecedente y posible agravante a futuro, en caso de reincidir.
Fuente: El Sol – La Mañana de Neuquén







