La Inspección General de Seguridad (IGS) y la Justicia ordinaria investigan por estas horas la presunta comisión de apremios ilegales por parte de efectivos penitenciarios contra al menos un interno en la cárcel local. El hecho salió a la luz mediante la publicación de un video que habrían filmado otros presos en la unidad penitenciaria número IV de nuestra ciudad, ubicada en avenida Mitre y La Pampa, donde se observa a varios efectivos gritarle violentamente a un interno y pisarle la espalda con las rodillas en el marco de lo que sería una requisa ocurrida hace un par de días en ese establecimiento carcelario.
En las imágenes se logra observar que los agentes del orden parecieran pertenecer al Grupo Especial de Operaciones Penitenciarias (GEOP), un equipo de efectivos que habitualmente participa en la seguridad y control de los presos, y que suele ser convocado en momentos en que existen reyertas o deben llevarse adelante requisas en el interior de los penales provinciales.
Según pudo saber Diario San Rafael, con ese registro fílmico la madre del interno se puso en contacto con un abogado local, quien le aconsejó a la mujer la presentación de un hábeas corpus para resguardar la integridad física de su hijo y, a la vez, realizar una denuncia penal por los supuestos apremios ilegales.
Ante esas presentaciones, la unidad de Asuntos Internos de la IGS, el juez en turno del Juzgado Penal Colegiado y el fiscal Javier Giaroli se abocaron a investigar lo sucedido. De acuerdo a lo que revelaron fuentes cercanas a esos expedientes, por el momento se está tratando de individualizar a él o los penitenciarios que habrían llevado adelante las agresiones para, en caso de confirmarse que actuaron en exceso ilegal de sus funciones, ser sancionados tanto en la faceta administrativa como, eventualmente, en la esfera penal.
De hecho, llamó la atención que el directorio en pleno de la IGS viajara hasta nuestra ciudad para tomar parte “in situ” de la causa. Su titular, Marcelo Puertas, aseguró que el sumario ha avanzado bastante y que en el caso de probarse que hubo apremios ilegales por parte de los efectivos, los mismos serán sancionados con todo el peso de la ley.
El interno que habría sufrido la agresión por parte del personal penitenciario –que estaría purgando una pena por un delito grave–, declaró en la Comisaría 8ª y desde la Justicia se ordenó que se le practicara un examen médico para establecer las lesiones que habría sufrido. El hombre presuntamente agredido pidió su traslado a la Colonia Penal, solicitud que aún es analizada por las autoridades del servicio penitenciario provincial.







