Los cruentos ataques de Israel dejaron la escalofriante cifra de más de 400 personas fallecidas, entre ellas sesenta niños. Lejos de una tregua, el sangriento conflicto genera preocupación mundial ya que se encuentra lejos de un alto el fuego definitivo.
La reanudación de los ataques en la Franja de Gaza ha causado una grave escalada del conflicto, con más de cuatrocientos fallecidos, entre ellos sesenta niños. Israel lanzó una serie de bombardeos que también dejaron centenares de heridos, lo que generó preocupación a nivel internacional.
El politólogo palestino Xavier Abadde, ex asesor del equipo negociador palestino desde 2008, detalló al corresponsal de Diario San Rafael en Italia, Marcelo D’ Aloisio, que estos ataques no solo están dirigidos contra Hamas, sino contra la población civil en su conjunto. “Israel nunca mostró seriedad en su compromiso con el alto el fuego”, afirmó.
Además, sostuvo que el gobierno de Benjamín Netanyahu «no tiene un plan de paz ni un proyecto político, sino un plan de anexión y limpieza étnica en Gaza». Según explicó, el primer ministro israelí es considerado un criminal de guerra con una orden de arresto internacional y su país está siendo investigado por la Corte Internacional de Justicia por el crimen de genocidio.
Abadde remarcó que «Israel ha destruido universidades, escuelas, iglesias, mezquitas, hospitales y estadios de fútbol en Gaza, pero Hamas sigue existiendo», lo que, a su criterio, demostraría que el objetivo de los ataques no es la eliminación de la organización, sino el sometimiento del pueblo palestino.
Por otro lado, la situación de los rehenes sigue siendo una preocupación en la comunidad internacional. Netanyahu advirtió que si no son liberados en las próximas semanas, Israel continuará con los bombardeos. Hamas, en tanto, alertó que la ruptura de la tregua pone en peligro la vida de los cincuenta y nueve rehenes que permanecen en su poder, aunque Israel sostiene que treinta y tres de ellos ya han muerto.
El conflicto sigue sin una solución a la vista y las negociaciones para una nueva tregua han quedado suspendidas por el gobierno de Israel, lo que mantiene la incertidumbre sobre las consecuencias humanitarias que podrían agravarse en los próximos días.






