Se desarrolla hoy la tercera jornada del debate para determinar las responsabilidades penales por la trágica muerte de Luciano Gómez, ocurrida en agosto de 2023 tras una fiesta en Pueblo Soto. El Juez Técnico Ariel Hernández dio curso a una serie de nuevas declaraciones testimoniales ante el jurado popular, destacándose el relato de la madre de Facundo Cervera, uno de los imputados en la causa junto a Yair Orellana y Alexis Antúnez, quienes enfrentan cargos por homicidio agravado por el concurso premeditado y la participación de un menor.
La jornada se centró en la declaración de la madre de Cervera, quien manifestó su convicción sobre la inocencia de su hijo en el homicidio. La mujer relató que, al enterarse del allanamiento en su casa, su hijo quiso presentarse ante la policía, afirmando que no tenía nada que ver con el hecho y que solo quería contar lo que sabía. Ella destacó que durante el allanamiento no se secuestró ningún cuchillo ni ropa con sangre. Además, la testigo sostuvo que ofreció voluntariamente a las autoridades el registro fílmico de las cámaras de seguridad que tenía instaladas hace siete años, pero una ayudante fiscal le indicó que no era necesario. La testigo afirmó con firmeza que «No crié a un asesino» y le recordó a la madre de Luciano que su hijo Facundo incluso había ayudado a Luciano a recuperar pertenencias robadas tiempo atrás. A pesar de reconocer los «errores» de su hijo, relacionados con adicciones, lamentó que la hayan acusado de ofrecer dinero a testigos, enfatizando que «somos gente laburante de lunes a lunes».
La madre de Cervera añadió que, cuando finalmente se secuestraron los equipos de videovigilancia tres meses después de los hechos, las grabaciones de la fecha ya no estaban disponibles. No obstante, ella había logrado descargar un video que captaba el momento en que su hijo regresaba a casa esa noche y se iba a dormir, material que no fue aceptado por la Justicia y cuya autenticidad fue cuestionada. La testigo reveló además una conversación con su hijo, ya detenido, en la que este le contó que «fue Juan Antúnez quien mató a Luciano, pero como es menor, pagaron los mayores».
Más detalles de la trágica noche
Otros testimonios arrojaron nuevos detalles sobre los disturbios en la fiesta. Una joven presente relató que no vio a nadie con armas, algo esperable en una fiesta clandestina. Indicó que el conflicto se inició cuando, al sonar el tema “La cumbia de los trapos”, simpatizantes de los clubes Balloffet y San Luis comenzaron a gritarse. Luciano Gómez llegó al patio gritando contra los de Balloffet y fue en ese momento que empezaron a caer botellas. Un grupo intentó sacar a Luciano para evitar problemas. La testigo recordó haber visto a Cervera abrazando a Luciano en un momento, diciendo «está todo bien», lo que sugería que una discusión anterior ya se había calmado.
Por su parte, un amigo de Facundo Cervera confirmó esta versión, asegurando que ambos jóvenes estaban abrazados antes de los disturbios y que Luciano le agradecía a Facundo por haberle ayudado a recuperar unas zapatillas. Este testigo sostuvo que los incidentes comenzaron por las agresiones de los amigos de Luciano, quienes «creyeron que estaban discutiendo y en realidad estaba todo bien». Finalmente, este amigo detalló que él y Cervera abandonaron la fiesta en un vehículo conducido por el padre del testigo.
Por otro lado, una psicóloga que peritó a otra de las víctimas, cuya identidad se reserva, sugirió que se extremarán los recaudos para evitar el contacto visual con los acusados, ya que el testigo manifestó que Cervera le había ofrecido dinero para modificar su declaración.
El debate pasó a un cuarto intermedio y continuará durante la tarde con la declaración de nuevos testigos.







