La FIFA designó al árbitro rumano Istvan Kovacs para dirigir el partido entre Argentina y Jordania, correspondiente a la tercera fecha del Grupo J del Mundial 2026. De acuerdo con un análisis realizado por el ex árbitro internacional Miguel Scime para Infobae, se trata de uno de los jueces con mayor prestigio dentro de la UEFA y de los más respaldados por la FIFA para encuentros de máxima exigencia.
Kovacs estará acompañado por sus compatriotas Mihai Marica y Ferencz Tunyogi como asistentes, mientras que el mauritano Dahane Beida será el cuarto árbitro. El equipo arbitral cuenta con una amplia experiencia en competencias internacionales.
Un juez con autoridad y perfil disciplinario
Según explicó Scime, una de las principales características del árbitro rumano es su excelente condición física, que le permite mantenerse muy cerca de las jugadas durante todo el encuentro. Habitualmente recorre entre 10 y 11 kilómetros por partido y privilegia la observación directa antes que depender del VAR.
El ex árbitro también destacó su perfil disciplinario. Kovacs promedia entre 4,5 y 5 tarjetas amarillas por encuentro y no duda en sancionar rápidamente cuando considera que el partido puede perder el control. Su actuación más recordada fue en la Eurocopa 2024, cuando mostró 16 tarjetas amarillas y dos expulsiones en el partido entre República Checa y Turquía.
El análisis sostiene además que el juez protege a los futbolistas técnicos, castiga las infracciones reiteradas y mantiene muy poca tolerancia hacia las protestas colectivas o las conductas antideportivas. Por ese motivo, Argentina deberá adaptarse desde el inicio a un arbitraje de autoridad, en el que el respeto por las decisiones del árbitro será un aspecto clave para evitar sanciones disciplinarias.







