La fundación de plataformas tecnológicas locales y la participación en iniciativas orientadas a mujeres buscan fortalecer su presencia en disciplinas vinculadas a ciencia, tecnología y programación, en un contexto donde aún persisten brechas de participación.
La consolidación de proyectos tecnológicos liderados por mujeres en Mendoza volvió a quedar en evidencia a partir de la presencia de emprendimientos locales en la reciente Semana del Emprendimiento, desarrollada el 19 y 20 de noviembre. En ese marco participó la plataforma “QuienVino”, creada y dirigida desde la provincia y que actualmente brinda servicios a pymes de distintos puntos del país. Su fundadora, Patricia Soria, repasó el crecimiento del proyecto, analizó el rol de las mujeres en la tecnología y destacó la importancia de generar espacios que fomenten nuevas vocaciones.
Soria explicó que el desarrollo de la plataforma surgió de su propio recorrido profesional: “Desde mi trabajo yo soy ingeniera en sistemas y QuienVino es una plataforma de administración de recursos humanos que armamos y que comercializamos no solo en Mendoza, sino en todo el país, que es orientada a las pymes”. Según señaló a FM Vos 94.5, durante el avance de este proyecto comenzó a observar una dificultad que se repite en gran parte del ecosistema tecnológico: la escasez de mujeres en espacios de referencia. “En este camino emprendedor encontré que no hay muchas mujeres referentes de tecnología, que tengan estatus de tecnología”, detalló.
La empresaria fue convocada recientemente por WEDO, organización dedicada a promover referentes femeninas en distintas áreas, especialmente en tecnologías de la información. “Fuimos convocadas por WEDO, que es un movimiento de potencial referente y visibilizar mujeres en distintos ámbitos, uno de ellos justamente todo lo que es tecnología”, expresó, al tiempo que valoró la oportunidad de involucrarse en actividades que fomentan la participación femenina en sectores estratégicos. “Parte de mi trabajo, parte de un poco lo que pienso y creo, que bueno, que tenemos que tener más referentes mujeres hablando y haciendo tecnología”, afirmó.

En relación con los servicios que ofrece “QuienVino”, Soria precisó que la plataforma fue diseñada para resolver procesos administrativos que representan una dificultad común en las pequeñas y medianas empresas. “Nosotros le damos el servicio a las pymes de todo lo que es la administración de los recursos humanos, de lo que es la gestión de entradas, salidas, las licencias, los certificados médicos”, explicó. Destacó además que muchas firmas aún realizan estas tareas de forma manual o con herramientas limitadas. “Muchas veces las pymes nos llevan a mano, nos llevan en un Excel o no tienen la posibilidad quizás, porque hay plataformas muy caras para tener esta información”, sostuvo. La herramienta creada desde Mendoza ya funciona en más de 60 compañías del país. “Creamos esta aplicación desde Mendoza, ya la comercializamos en más de 60 empresas”, agregó.
Consultada por la baja participación de mujeres en carreras o emprendimientos tecnológicos, Soria consideró que la raíz del problema comienza en la infancia. “Creo que muchas veces puede tener que ver la falta de referentes, ¿no? Y empieza desde las niñas chicas”, remarcó. Desde su experiencia como madre, aportó un dato revelador: “Cada 80 niños hay 5 niñas, entonces, por qué creo que es importante que haya dos niñas que estén en las materias relacionadas a lo que se llama STEM, que es matemática, ciencia y tecnología”. Para la fundadora de la plataforma, estas áreas son fundamentales para proyectar autonomía económica en la vida adulta. “Es lo que hoy en día le puede dar a una mujer un recurso económico y una independencia económica”, subrayó. En ese sentido, remarcó que la misión del movimiento al que pertenece es clara: “Buscamos visibilizar que siendo mujer se puede tener una startup de base tecnológica, se puede estudiar ingeniería en sistemas y con eso también se puede tener una independencia económica y una salida laboral”.
Soria trazó también un paralelo con otras prácticas culturalmente asociadas a los varones, como el fútbol, para explicar por qué ciertas actividades quedan relegadas para las niñas. “Siempre se asocia que los niños los llevan a jugar al fútbol desde chiquito y no a las niñas, entonces por eso tampoco se forman equipos de mujeres que juegan al fútbol”, ejemplificó. A su entender, la incorporación plena de mujeres a las disciplinas vinculadas con robótica, programación y tecnología requiere un acompañamiento activo de las familias. “Hay que ver qué padre y madre hoy en día llevan a sus hijas mujeres a estos talleres de ciencia, de tecnología, de robótica, de programación”, señaló. Y agregó: “Una mujer, tanto como un hombre, pueden tener ese pensamiento lógico y pueden tener esa atracción hacia armar un robot”.







