El 19 de abril de 2012 nació la Asociación de Jóvenes en la Lucha Contra el Cáncer Infantil, entidad que desde hace mucho tiempo viene trabajando en la creación de la Casita de Malén, un centro para brindar alojamiento a niños con tratamiento oncológico y familiares, pero también con muchos otros fines solidarios.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Florencia Reyes, una de las integrantes de la entidad, explicó que “la asociación viene trabajando por ayudar a las familias, tanto al niño oncológico que la está pasando muy mal, como a la familia, porque como siempre le damos a conocer a la gente, cuando la familia pasa por eso se desarma, porque ya que el tratamiento no lo hace acá en San Rafael porque no se puede, tienen que viajar a Mendoza, Córdoba o Buenos Aires y se desarma la familia porque tiene que viajar el papá o la mamá con el niño, mientras que acá queda el resto. Entonces la asociación se encarga o tratamos de encargarnos, de ayudar a la familia, a los niños, tanto con pasajes, con medicamentos, mercadería, ropa o lo que necesiten”.
Recordó que los fundadores de esta asociación son Maximiliano Martínez, Cristian Martínez, Marién Arguello y Fernando Hernández. Marién es la madre de Maximiliano, de Cristian y de Malén, la niña fallecida de cáncer. “Tenían mucho dolor y ese dolor lo quisieron transformar en ayuda, y ahí decidieron crear la asociación, para ayudar a gente que vivió o que está viviendo lo que ellos vivieron en su momento”, expresó Reyes.
A raíz del caso de Malén nació esta idea realmente trascendental, a la que se fueron sumando jóvenes de entre 18 y 25 años con intenciones de brindar un servicio de manera voluntaria, a niños que realmente están sufriendo, lo cual no es una tarea fácil y de hecho, hay muchos jóvenes que directamente con dolor aseguran “yo no podría”. “Nosotros estamos y los vemos a los niños tanto en los momentos buenos, como en sus momentos malos, y cuando perdemos niños y demás es duro, es algo muy fuerte, pero verlos atravesar todo el tratamiento tanto cuando están muy mal como cuando empiezan a mejorar, esa es la satisfacción personal de cada uno”, resaltó.
Normalmente, hay quienes se comunican con ellos, aunque se dan casos de médicos que se enteran de la situación de algunas familias, producen el contacto y desde la asociación llaman para ver si desean recibir esa ayuda, ese acompañamiento.
En la actualidad, la Asociación de Jóvenes que posee 34 voluntarios, está atendiendo y brindando acompañamiento a 28 familias de San Rafael, de varios distritos, de Malargüe y de General Alvear. Ninguno de los niños recibe tratamiento en San Rafael, sino que todos son derivados a Mendoza, aunque si requieren trasplante de médula deben viajar a Córdoba o Buenos Aires.
La Casita de Malén ya posee la loza, se está colocando la escalera y la parte inferior está cerca de habilitarse, aunque aún necesita distintos trabajos. Al finalizarse la parte superior, habría habitaciones, cocina y comedor, lo que serviría a familias que quizás son de distrito y deben viajar a Mendoza u otra provincia, y que utilizarían el lugar como un espacio donde aguardar el viaje. También serviría a familias con casas de condiciones precarias, donde es difícil atravesar esos tratamientos.







